Con más de 700 socios activos, el Club de Ejecutivos del Paraguay se posiciona como un motor de ideas y propuestas para el desarrollo del país. Su presidente, Jorge Bernardes, destaca los desafíos pendientes, la fuerza del empresariado local y el rol clave del gremio en la construcción de un Paraguay más competitivo, sostenible y conectado con el mundo.
Paraguay se proyecta con deter­minación hacia una nueva etapa de madurez económica. En este cami­no, contar con gremios que no solo acompañen el crecimiento, sino que lo impulsen, es clave. Uno de ellos es el Club de Ejecutivos del Paraguay, liderado por Jorge Bernardes, quien sostiene que esta nucleación se trans­formó en un centro de pensamiento estratégico que pone los temas clave sobre la mesa.
“Hoy somos más de 700 socios que participamos activamente de espacios de formación, actualiza­ción y networking. Nuestra voz se escucha porque trabajamos con compromiso por el desarro­llo del país”, afirmó.
Las propuestas de Jorge Bernardes, presidente del Club de Ejecutivos del Paraguay, exponen una visión clara con resultados que son alcanzables.
Desde ciclos como Clima de Negocios hasta el Comité de Inversiones Internacionales, el Club de Ejecutivos articula vínculos con embajadas y cámaras de comercio, siendo un termómetro de las oportunidades del Paraguay.
Para Jorge, la fórmula empieza por “fortalecer la institucionalidad y la seguridad jurídica”. Y se comple­menta con una agenda urgente, la necesidad de “una matriz energética diversificada, inversión en infraes­tructura y un transporte público mo­derno. Pero sobre todo, apostar sin titubeos a la educación y la salud.
“Estoy convencido de que los líderes empresariales paraguayos están preparados. Tenemos talento y empresas que se adaptan. El desafío es pensar en grande y proyectarnos al mundo”, subrayó.
La sostenibilidad también es un eje clave. Sobre el punto dijo que debemos avanzar en normativas modernas que contemplen la transi­ción energética. “Estas reglas deben ser claras, previsibles y adaptadas a nuestra realidad productiva”, indicó.
En cuanto al tema energía agre­gó que proyectos de mini centrales hidroeléctricas, solar y eólica pueden complementar a Itaipú y Yacyretá. Además, alertó sobre el contrabando y la informalidad. “Se necesita una cam­paña nacional que cambie esta cultura que tanto nos perjudica”, puntualizó.
A la vez, remarcó la necesidad de financiamiento accesible con progra­mas como los de la AFD que deben replicarse para mipymes y empren­dedores. Sobre la deuda pública fue claro. Hoy día el nivel es manejable, pero hay que priorizar la calidad del gasto y apostar por alianzas públi­co-privadas.