La cuarta Noche Ganadera Bancop movió USD 2,3 millones por aproximadamente 3.000 cabezas y el 70 % de las ventas contó con financiación. Vientres desde G. 8 millones y una apreciación estimada de 25 % a 30 % en un año muestran cómo cambió la ecuación para el productor.
En el negocio ganadero de 2026, comprar un ejemplar vacuno implica mucho más que evaluar genética, peso y condición. La ecuación tam­bién incluye el costo del financia­miento, el plazo de pago y la capaci­dad del productor para transformar ese animal en más producción.
Esa realidad quedó expuesta en la cuarta edición de Noche Ganadera Bancop, realizada junto a El Rodeo SA, en la que se comercializaron unos 3.000 vientres y animales de inver­nada por aproximadamente USD 2,3 millones. El dato que mejor explica el momento del mercado es que el 70 % de las ventas contó con financiación de Bancop.
La cifra muestra que el crédito dejó de ser un complemento de la operación para convertirse en una herramienta relevante para acceder a lotes en un escenario de valores crecientes.
Dimas Ayala, gerente general de Bancop, destaca el crédito como una herramienta para ampliar la capacidad productiva del sector.
En la jornada, ningún vientre se vendió por debajo de G. 8 millones por cabeza, mientras que la inverna­da se ubicó entre G. 22.000 y G. 24.000 por kilo. Al comparar con los valores de la edición 2025, Bancop estima una apreciación promedio del gana­do de entre 25 % y 30 %.
Pero detrás de la financiación hay otra transformación menos visible.
El banco trasladó parte de su estruc­tura de análisis de riesgo al propio remate. Ingenieros agrónomos y ana­listas evaluaron operaciones, mien­tras que herramientas de monitoreo e imágenes satelitales formaron parte también del análisis de los estableci­mientos productivos.
Más de 250 productores y empresarios participaron de la jornada.
Dimas Ayala, gerente general de Bancop, expresó que como banco aprendieron que, “si nos involucra­mos de manera directa, podemos crear ventajas tanto para el vende­dor fijando precios más altos en la feria y por el lado del comprador ac­cediendo a líneas con plazos y tasas razonables”.
De hecho, para el banco, la presión sobre el mercado tiene una explicación. Y es que Paraguay necesita aumentar su stock ga­nadero ante la apertura de nuevos mercados y la expansión de la capacidad frigorífica. Eso genera una deman­da adicional de capital justamente cuando el precio de los animales también sube.
La puja reunió a productores y compradores de distintas regiones.
Bancop ofrece para estas operaciones plazos de hasta cinco años, con tasas desde 9,55 % en guaraníes y 6,60 % en dólares. En el caso de vientres, mediante AFD ProCampo, el plazo puede extenderse hasta ocho años.
La lectura para el productor hoy día es concreta ya que recomponer el hato exige capital, pero también ele­gir bien dónde colocarlo. Así, genéti­ca, pasturas, infraestructura, manejo y administración financiera pasan a tener el mismo peso que el precio de venta. La ganadería está demandan­do más animales. Y para comprarlos, cada vez se necesita más crédito para financiamiento.