La apuesta solar busca ir más allá del consumo residencial y convertirse en un factor de competitividad para nuevas inversiones productivas.
02/09/2026 10:03
El Sol como nueva apuesta para transformar la energía paraguaya
La autogeneración, la generación distribuida y la posibilidad de inyectar excedentes abren espacio a una mayor participación privada en el sector energético. Para Eduardo Viedma, el desafío es avanzar hacia un mercado eléctrico más abierto, competitivo y moderno.
Paraguay tiene un recurso solar extraordinario que puede convertirse en inversión, empleo, competitividad y mayor seguridad energética. Así lo sostuvo el ingeniero Eduardo Viedma, presidente de la Asociación Paraguaya de Energías Renovables (APER), quien planteó que “la energía solar debe dejar de ser vista únicamente como una alternativa ambiental y pasar a ocupar un lugar estratégico en el desarrollo económico”.
Un panel solar transforma la radiación del sol en electricidad mediante células fotovoltaicas. Para una vivienda típica, la instalación puede requerir aproximadamente entre 8 y 15 paneles de 550 a 650 W, aunque el dimensionamiento depende del consumo y de las características del lugar.
Eduardo Viedma, presidente de la Asociación Paraguaya de
Energías Renovables (APER), plantea un mercado eléctrico más abierto, competitivo y previsible para acelerar las inversiones.
Actualmente, una instalación residencial completa puede ubicarse entre USD 10.000 y USD 15.000, según la potencia, el inversor, la estructura, la instalación y la incorporación de almacenamiento. Eduardo destacó que el aumento de la competencia puede contribuir a reducir los precios. “Un panel de 550 W puede encontrarse en Paraguay por menos de G. 1 millón, dependiendo de la marca y tecnología”, mencionó.
La energía solar también presenta bajos requerimientos de mantenimiento, principalmente limpieza periódica, inspección de conexiones y revisión del inversor y otros componentes. Una revisión técnica anualresulta razonable.
El marco regulatorio también empieza a abrir nuevas posibilidades. La Ley 7599, reglamentada mediante el Decreto 6034/2026, habilita la autogeneración, cogeneración, generación distribuida e inyección de excedentes.
El desarrollo de nuevas fuentes de generación también plantea el desafío de modernizar redes, reglas y mecanismos de comercialización.
Para Eduardo, la rentabilidad depende del consumo, el horario de uso y la remuneración de los excedentes. Existen estimaciones de recuperación de entre 3 y 5 años para determinados sistemas bien dimensionados, mientras referencias comerciales sitúan el retornoresidencial entre 4 y 7 años.
Entre las principales barreras identificó el costo inicial, el acceso al financiamiento, la falta de información y las reglas del mercado. Por ello, planteó un Ministerio de Energía fuerte, un ente regulador independiente y reglas previsibles que permitan mayor inversión privada y competencia.
La primera gran licitación solar de 140 MW en Loma Plata, sostuvo, demuestra que el mercado comienza a abrirse. El objetivo, afirmó, debe ser “convertir la energía en una plataforma para la industrialización y atraer industrias, data centers, hidrógeno verde y movilidad eléctrica”.
El nuevo marco regulatorio abre la posibilidad de autogenerar electricidad y eventualmente inyectar excedentes a la red.
