La recomposición del hato ganadero es uno de los desafíos para aumentar la disponibilidad de animales y acompañar el crecimiento de la demanda internacional.
26/08/2026 10:03
Carne paraguaya busca crecer con más mercados y eficiencia
La industria cárnica atraviesa un escenario de ajustes en la oferta ganadera, pero con mejores precios internacionales y una demanda diversificada. Para Daniel Burt, gerente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), el desafío es aprovechar la coyuntura para producir más y conquistar nuevos destinos.
Impulsada por una diversificación de mercados sin precedentes, pero también condicionada por una menor disponibilidad de ganado, la industria cárnica paraguaya experimenta un momento de plena transformación. Así lo señaló Daniel Burt, gerente de la CPC, quien destacó que las recientes aperturas comerciales fortalecen el posicionamiento internacional del producto nacional.
Daniel Burt, gerente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), destaca la oportunidad de Paraguay para ampliar mercados y elevar la productividad del sector.
Estados Unidos, Canadá, Panamá, Singapur, Filipinas y Turquía se sumaron en los últimos años a los destinos de la carne paraguaya, mientras el sector mantiene la expectativa de acceder próximamente al mercado mexicano. En paralelo, la recuperación del hato ganadero tras varios años de sequía está favoreciendo la retención de vientres, reduciendo la disponibilidad de animales para faena.
“Estamos atravesando un ajuste en la oferta ganadera”, explicó Daniel. Esta situación se refleja en una menor faena y en mayores precios de la materia prima. Sin embargo, el escenario está siendo parcialmente compensado por mejores precios internacionales y una demanda cada vez más diversificada.
El menor volumen también se observa en las exportaciones, especialmente frente al 2025, considerado un año récord. Según el gerente, actualmente el sector retorna a niveles de volumen similares a los de 2020-2021, aunque con una demanda internacional firme que permite amortiguar el impacto de la menor producción.
La industria frigorífica paraguaya enfrenta el desafío de sostener su competitividad mediante tecnología, eficiencia y el cumplimiento de exigentes estándares sanitarios.
Más productividad, tecnología y mercados. Para mantener la competitividad frente a los grandes exportadores mundiales, el sector identifica tres frentes principales. En primer lugar, el fortalecimiento de la marca país, seguido de la apertura de nuevos mercados y la mejora de las condiciones de acceso comercial.
A esto se suma la necesidad de recomponer el hato y elevar la productividad mediante mejores índices reproductivos, mayor cantidad de kilos producidos por animal y más tecnología y conocimiento.
En materia sanitaria, Daniel considera que Paraguay cuenta con una cadena preparada para responder a las exigencias internacionales. Destacó el proceso de profesionalización de Senacsa y las auditorías que las industrias superan regularmente en mercados exigentes.
La apertura de nuevos destinos amplía las oportunidades para las proteínas paraguayas y fortalece la inserción del país en el comercio internacional.
Perspectivas y agenda público-privada. Hacia los próximos cinco años, el sector apunta a profundizar la diversificación, con México como próximo objetivo y mercados como Japón y Corea como posibilidades futuras. También observa oportunidades para ampliar la presencia de las proteínas paraguayas en el sudeste asiático, incluyendo carne porcina y avícola.
La otra gran apuesta pasa por una agenda público-privada que permita avanzar en el estatus sanitario y en mejores condiciones arancelarias, de modo a competir en igualdad con los principales exportadores.
Para Daniel, el contexto global ofrece una oportunidad que Paraguay no debería dejar pasar, apuntando a que la demanda mundial de proteínas supera la oferta. “Paraguay todavía tiene un enorme margen de crecimiento”, sostuvo, al señalar que producir más y mejor podría traducirse en mayores exportaciones, divisas, inversión y desarrollo para el país.
