El país supo entender la dinámica para atraer grandes eventos internacionales, aunque todavía puede ser más visible.
La industria de reuniones es un segmento que está evidenciando un crecimiento exponencial en los úl­timos años a nivel país, y más con­cretamente en Asunción, por contar con una mayor infraestructura para abrazar grandes eventos internacio­nales. Esta ola de encuentros aporta al dinamismo de la economía nacional, al motivar las inversiones necesarias.
Respecto a la expansión de la infraestructura, Hernán Ramírez, vicepresidente del Asunción Conven­tion & Visitors Bureau, ejemplificó situaciones como la renovación de las instalaciones del Hotel Sheraton, el Centro de Convenciones de la Conme­bol que también se está ampliando con un hotel. Este último ya es parte de los preparativos para el 75° Congreso Or­dinario de la FIFA, que se realizará por primera vez en Paraguay, el 15 de mayo de este año.
Hernán Ramírez, vicepresidente del Asunción Convention & Visitors Bureau.
“Es un momento interesante para el sector, por la coyuntura en general, la situación económica y la estabilidad están posicionando al país en el mapa global, visibilizándose más las inver­siones que es lo que genera el interés de los actores internacionales. El go­bierno también está demostrando que tienen muy claro el impacto que traen los grandes even­tos, principalmen­te los mundiales ya sea deportivos como el hito que fue ODESUR o has­ta religiosos que también tuvimos”, expresó a FOCO Business
Gran movi­miento. El referen­te mencionó que estos desembarcos de actividades son los que de alguna manera obligan a mover los capita­les tanto privados como públicos y el impacto que eso genera al ser transversal en diversos sectores, uno de ellos, el turismo. En este sentido, destacó a la vez que Paraguay ganó la postulación para la asamblea global de turismo, y no se puede dejar de mencionar el Mundial de Rally que también el país albergará por primera vez este año, en agosto en el departamento de Itapúa.
El vicepresidente del gremio en­fatizó que estos son los resultados de un trabajo invisible, puesto que para lograr que los eventos de gran escala se concreten, conlleva por lo menos tres a cuatro años desde la postulación. Lo interesante, además, dijo, es que Paraguay entendió la dinámica para ser parte de este circuito global, tanto desde el sector privado como público.
Esta ola de encuentros aporta al dinamismo de la economía nacional, al motivar las inversiones necesarias.
Con relación a qué se debe hacer para seguir potenciando o quizás darle mayor fuerza a la industria de reuniones, Hernán considera que se debe lograr mayor visibilidad país a nivel externo, y animarse a candida­tar al país como sede de más eventos internacionales de diversa índole, así como a potenciales ciudades además de Asunción que es más transversal al gozar de mayor infraestructura.
Encarnación que tiene mucho por ofrecer, especialmente para activida­des recreativas, deporte acuático o el turismo, mientras que Ciudad del Este con un contexto mucho más comercial con otros atractivos. Es así que este tri­dente de ciudades es la más atrayente o con condiciones base para que Para­guay pueda potenciar y contar con más eventos internacionales, acotó.