Desde San Pedro, una cooperativa de pequeños productores pasó de vender materia prima a exportar alimentos procesados y captar capital extranjero con una apuesta que revaloriza la producción nacional.
En el corazón productivo del departamento de San Pedro, la agricultura familiar pasó del antiguo modelo de venta de materia prima en bruto a un dinámico laboratorio de exportación y biotecnología.
Agronorte, una cooperativa integrada por más de 800 pequeños productores, logró captar la atención de inversionistas de Norteamérica, Asia y Europa mediante la diversificación de cul­tivos frutihortícolas y una audaz apuesta por la sostenibilidad industrial.
La primera gran disrupción llegó en frascos de pasta de ají con destino al exi­gente mercado de los EE. UU. A través de una alianza estra­tégica articulada por Rediex, que posicionó la marca país en ruedas de negocios en Corea, un grupo empresarial internacional seleccio­nó a Agronorte por la solidez de su sistema de producción manual.
Productores de San Pedro seleccionan minuciosamente la materia prima.
El salto no fue sencillo, requirió transformar la infraestructura local para cumplir con estándares inter­nacionales. El gerente general de la cooperativa, Rolando Chávez, contó que acordaron con el cliente invertir en producción e infraestructura edi­licia, a cambio de know-how, máqui­nas de procesamiento de todos los envases y capacitaciones pertinentes.
Fruto de ese acuerdo fueron las 70 toneladas de pasta de ají Tabasco enviadas. La hazaña se completó con la reconfirmación de la apuesta co­mercial y la ampliación del portafolio con dos de las variedades más codi­ciadas por el retail norteamericano: el jalapeño y el habanero.
Rolando Chávez, gerente general de Agronorte.
La noticia obliga a Agronorte a expandir su frontera agrícola de las 15 hectáreas actuales a un bloque consolidado de 42 hectáreas, además de iniciar los procesos regulatorios ante el Senave.
Economía circular y la biocons­trucción. Por si fuera poco, la coo­perativa abrió mesas de negociación con corporaciones europeas intere­sadas en radicar capitales en Paraguay para fabricar ladrillos a base de cannabis industrial, un material revolucionario que promete trans­formar el sector inmobiliario global.
Cada envío de ají procesado representa el resultado de una cadena productiva que conecta el interior del país con mercados de Norteamérica.
Tras una misión oficial a Portugal, que contó con el acompañamiento del Viceministerio de Industria, Agro­norte notó el gran potencial del pro­ducto no solo porque no emite CO2, sino por ser superaislante térmico y acústico de alta eficiencia.
¿Qué falta para que se concrete? Agilizar los procesos públicos inter­nos y realizar las mejoras correspon­dientes para que Paraguay consolide su posición como un proveedor global de alimentos premium y un pionero de la construcción ecológica en la región.
Las primeras 70 toneladas de pasta de ají Tabasco consolidaron el ingreso al mercado internacional. Ahora, con nuevas oportunidades en jalapeño y habanero.
Trazabilidad, inocuidad y control en cada etapa, garantizan un producto apto para mercados internacionales exigentes.