En un Paraguay que acelera su industrialización y atrae cada vez más inversiones, el capital humano se convierte en un factor estratégico de competitividad. La Universidad Americana se consolida como uno de los principales aliados del sector empresarial y del desarrollo del país.
Paraguay vive un momento de fuerte dinamismo económico, con inversiones industriales, tecnológi­cas y logísticas que impulsan expor­taciones y consolidan al país como destino competitivo de negocios, lo cual genera una creciente demanda de talento altamente calificado.
Hoy las empresas líderes, genera­doras de empleos, buscan cada vez más profesionales en universidades acreditadas y de calidad.
La Universidad Americana se en­cuentra en el top 10 de empleabilidad y mejores salarios del Paraguay. Su rector, Sergio Duarte, reveló que la transformación económica del país obliga a repensar “una educación que no solo responda al presente, sino que anticipe el futuro”.
Ing. Sergio Duarte, rector de la Universidad Americana.
Celebró que la UA fue pionera en lanzar carreras que hoy comienzan a ser altamente demandadas, como las licenciaturas en Inteligencia Artifi­cial, Ciudades Inteligentes y Robóti­ca, además de fortalecer programas vinculados a innovación y transfor­mación digital.
“El sector empresarial es muy claro: necesitan profesionales que no solo dominen la teoría, sino que sepan gestionar la incertidumbre y resolver problemas complejos con mentalidad innovadora”, sostuvo.
Las compañías valoran carreras que cuentan con acreditaciones de calidad, porque representan una garantía de formación rigurosa y actualizada. Ingeniería Comercial, Arquitectura, Informática, Derecho y Marketing registran altos niveles de inserción laboral gracias a una combinación de excelencia académi­ca, especialización y fuerte conexión con las necesidades del mercado.
“El mercado sabe que un título de la Universidad Americana, respalda­do por la ANEAES y nuestras especializaciones exclusivas, son garantía de un profesional altamente resolutivo y adaptado a las exigencias actuales”, enfatizó.
Junto a una sólida línea en gestión de la innovación, su modelo incorpora gamificación y experiencias internacionales que ofrecen una visión global desde el primer día.
Las habilidades humanas cobran un valor diferencial, especialmente en una era donde la IA transforma todos los sectores económicos. “La IA es el presente absoluto”, afirmó. Y agregó que la ventaja competitiva ya no estará en acceder a la tecnología, sino en saber dirigirla.
“En la Universidad Americana no enseñamos a repetir de memoria; formamos líderes con la capacidad crítica para guiar la tecnología, resol­ver problemas complejos donde los algoritmos no tienen respuesta y li­derar con empatía la transformación económica del país”, concluyó.