Ana María Sáez y Marcelo Volpe, fundadores de Biogen, proyecto que transformó el acceso al diagnóstico genético en Paraguay.
20/05/2026 10:03
Paraguay deja de exportar pacientes
Por: Adelaida Alcaraz
Estudios genéticos de estándar internacional ya se realizan en el país mediante una importante alianza con el laboratorio Barnafi-Krause, marcando un cambio estructural en el diagnóstico médico sin necesidad de salir del país.
Hubo un momento en que la ciencia parecía estar a miles de kilómetros de Paraguay. No por falta de talento, sino por ausencia de infraestructura. Cuando una pareja paraguaya enfrentó la pérdida de su bebé y se encontró con la imposibilidad de acceder a un estudio genético crucial en el país, no imaginó que ese vacío sería la chispa de algo mucho más grande.
De ese dolor nació Biogen, el proyecto que hoy está reescribiendo la historia de la salud en Paraguay. “Nos dimos cuenta de que no solo faltabaun estudio, faltaba una solución para que las personas no tengan que salir del país en momentos tan delicados”, contaron Ana María Sáez y Marcelo Volpe, fundadores de la compañía. Ese sentimiento -la mezcla de impotencia, amor y compromiso- fue el combustible para una misión mayor: acercar tecnología médica de punta a cada paraguayo que lo necesite.
Lo que antes se resolvía con vuelos, billeteras tensas y días de espera, ahora puede decidirse en Asunción. Estudios genéticos que parecían exclusivos de hospitales internacionales se realizan aquí, con la misma calidad y precisión. Y lo más sorprendente: Paraguay no solo los usa, sino que empieza a producir conocimiento local.
Personal técnico en el área de estudios genéticos de alta complejidad.
¿Cómo se logró? Con visión, perseverancia y alianzas inteligentes. La sociedad con el prestigioso laboratorio Barnafi-Krause y el respaldo del especialista Fernando Abarzúa permitieron que el país no solo cuente con la tecnología, sino que lo haga con estándares internacionales. No es un diagnóstico más, es una respuesta más rápida, una familia más tranquila, un futuro más claro.
Hoy, en laboratorios donde antes solo había máquinas básicas, están sucediendo pequeños milagros de ciencia y humanidad. Estamos hablando de diagnósticos que pueden cambiar tratamientos, orientar decisiones clínicas y devolver esperanza a quienes pensaban que su única opción era viajar lejos.
