Eleos Chocolatería entra en su temporada más fuerte con una producción que apunta a superar su récord, reflejando el crecimiento de una mipyme que escaló desde lo artesanal hasta una operación en expansión.
En Eleos Chocolatería Artesanal, ubicada en la ciudad de Ypacaraí, la Pascua no es solo una fecha comercial: es el momento de mayor exigencia productiva del año. “Este año empeza­mos a trabajar 85 días antes y la meta es pasar los 300 kilos de chocolate”, expresó la propietaria Ana Alarcón, más conocida como Avi.
La producción arranca desde enero, con una logística que implica anticipar cada etapa. “Se empiezan a preparar ya las cáscaras de los huevos, las tapitas, entonces se van produciendo, se empa­ca y se guarda en frío-seco. Después, ya llegando la fecha, se unen”, detalla.
Eleos se prepara con más de 300 kilos de chocolate para la Semana Santa. Foto: Mariana Díaz
FOCO Business la visitó hasta Ypa­caraí para vivir la experiencia de la producción de chocolates, que, según la propietaria, el crecimiento fue progre­sivo. “La primera vez que nos prepara­mos para Pascua arrancamos con 60 kilos, después 100, 150, 200, 250, el año pasado llegamos a 300, y este año la idea es superar los 300 kilos”, comentó.
Este volumen se traduce en una amplia variedad de productos en base al chocolate que Avi elabora, desde huevos de un kilo, medio kilo y 250 gramos, además de opciones más pequeñas, bombones y las barras tra­dicionales. En todos los casos, ideales para darse el gusto o regalar.
Un local, una marca, perseverancia y cientos de huevos de Pascua para estas fechas. Foto: Mariana Díaz
Además de las opciones más salu­dables, como chocolates sin azúcar, con alto porcentaje de cacao (70 % y 80 %), endulzados con stevia y tam­bién opciones sin gluten, adaptadas a las diferentes necesidades.
En cuanto al valor de los mismos, la joven microempresaria detalló que la estrategia apunta a abarcar distintos segmentos. “El precio es económico y hay opciones para todas las personas, hasta para quienes busquen algo premium”.
Cuentan con productos desde G. 5.000, opciones más grandes como el huevo de un kilo en G. 95.000 o las bolsitas con huevitos surtidos desde G. 25.000.
Avi descubrió que el chocolate no solo se vende, se comparte, se disfruta, y conecta. Foto: Mariana Díaz
La propuesta se complementa con una experiencia en la propia chocola­tería durante la Semana Santa. “Vamos a tener el local preparado para recibir a los niños, que podrán sacarse fotos en la casita de chocolate, la visita del conejito y actividades para que puedan ganarse premios”, agregó
Detrás de este despliegue estacional hay un proceso de crecimiento que se fue consolidando con el tiempo. Eleos produce actualmente un promedio de 50 kilos mensuales, con picos que superan los 300 kilos en fechas clave.
“Pasé de hacer chocolates sin tener casi herramientas, a ir creciendo con cada pedido, cada feria y cada fecha especial”, recordó. Ese recorrido llevó a formalizar el emprendimiento, cuan­do entendió que esto ya no era solo un ingreso, sino una marca.
La fiebre de Pascuas se activa en Ypacaraí, donde se encuentra la chocolatería artesanal. Foto: Mariana Díaz
Los inicios de Eleos, que significa misericordia de Dios, y el nombre se debe a que Avi se encontraba en un momento complicado, cuando tuvo la idea de vender algo, un chocolate elaborado por ella misma.
“Empecé con una olla y G. 30.000, los primeros canales de venta fueron informales, pero marcaron el rumbo. Ahí descubrí que el chocolate no solo se vende, se comparte, se disfruta, y conecta”, remarcó.
Productos desde G. 5.000, huevo de un kilo en G. 95.000 o bolsitas con huevitos surtidos desde G. 25.000. Foto: Mariana Díaz
Ese enfoque se mantiene en la actualidad, ya que Eleos es mucho más que una chocolatería, es un emprendi­miento donde transforman el choco­late en experiencias, afirmó.
Entre los pilares del crecimiento, Avi destaca la constancia. “Hubo momentos muy difíciles, donde no tenía ni lo básico, pero siempre aparecía una oportuni­dad y seguía adelante”, recordó.
A eso suma la calidad del producto y la escucha activa del cliente, dijo que “gracias a ellos fui creciendo y mejo­rando”. Hoy, en plena fiebre de Pascua, esa combinación se traduce en volu­men, organización y una operación que busca dar un nuevo salto.
Durante toda esta Semana Santa, el local estará abierto de 09:00 a 21:00 para recibir a chicos y grandes. Foto: Mariana Díaz