Alonso Chaverri-Suárez, representante del Grupo BID en Paraguay.
07/07/2026 10:01
Paraguay, nodo estratégico de la integración sudamericana
Alonso Chaverri-Suárez, representante del Grupo BID en Paraguay
El Corredor Bioceánico de Capricornio abre una estupenda oportunidad para que Paraguay convierta su ubicación geográfica en una ventaja logística, productiva y comercial de alcance regional. En un continente que durante décadas buscó conectar con mayor eficiencia el Atlántico y el Pacífico, esta ruta de más de 3.800 kilómetros plantea una respuesta de escala sudamericana: unir el puerto de Santos, en Brasil, con los puertos chilenos de Antofagasta y Tarapacá, atravesando territorios de Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
Para Paraguay, el Corredor tiene un significado estratégico. El país pasa a ocupar el centro físico de una nueva red de comercio, inversión y producción. Esa posición cobra mayor valor en un momento en que la economía paraguaya consolida su estabilidad, atrae inversión privada, expande sectores exportadores y busca insertarse con más fuerza en los mercados internacionales.
Esta visión forma parte de Conexión Sur, el programa regional del Grupo BID orientado a fortalecer la integración y el crecimiento de América del Sur mediante conectividad física y digital, cadenas de valor y marcos institucionales más eficientes. En ese marco, el Corredor Bioceánico representa una apuesta concreta por transformar la cooperación regional en infraestructura, productividad y oportunidades para las empresas y las comunidades.
La infraestructura es el punto de partida. La Ruta Nacional PY15, de 532 kilómetros entre Carmelo Peralta y Pozo Hondo, es una de las obras más relevantes de esta agenda. Con financiamiento del BID en uno de sus tramos, permitirá enlazar dos pasos clave del Corredor y facilitar exportaciones paraguayas hacia Brasil y Chile por unos USD 220 millones anuales, principalmente en productos ganaderos, agrícolas y lácteos. A esto se suma el puente Carmelo Peralta-Porto Murtinho, llamado a consolidar una conexión largamente esperada entre Paraguay y Brasil.
El verdadero impacto del Corredor dependerá también de la capacidad de coordinar aduanas, transporte, seguridad, sanidad, intercambio de información y gestión fronteriza. Cada hora ganada en una frontera, cada trámite simplificado y cada control mejor articulado puede traducirse en menores costos, mayor previsibilidad y más oportunidades para las empresas.
El Grupo BID acompaña a Paraguay con financiamiento, conocimiento técnico y capacidad de articulación regional. Desde 2023, apoya la creación del Foro de Entidades Subnacionales y la elaboración del Plan Maestro del Corredor, que identifica proyectos de infraestructura, logística, energía, conectividad digital y facilitación del comercio. En Paraguay, también acompaña el Plan Nacional de Logística 2030, la modernización de la gestión aduanera y programas orientados a mejorar la inserción internacional, la promoción comercial y la competitividad empresarial.
El desafío ahora es transformar una obra de integración en un sistema que funcione de punta a punta. Paraguay tiene condiciones para liderar ese proceso: estabilidad macroeconómica, vocación exportadora, una agenda pública orientada a la inversión y una ubicación que lo convierte en punto de encuentro natural entre los principales polos productivos de Sudamérica.
El Corredor Bioceánico debe verse como una plataforma para que Paraguay agregue valor, atraiga industrias, fortalezca servicios logísticos, conecte mejor al Chaco y amplíe su presencia en las cadenas regionales y globales. La oportunidad está planteada. El país está en el centro. La tarea es hacer que esa centralidad se traduzca en desarrollo.
