Jorge Figueredo, presidente de la ADEC.
03/06/2026 14:03
ADEC llama a construir un Paraguay que juegue en las grandes ligas
Con una gran concurrencia en el Centro de Eventos del Paseo La Galería, quedó inaugurado este miércoles el XVII Congreso Internacional de RSE y Sostenibilidad de la ADEC, un espacio que durante dos días reunirá a empresarios, emprendedores, líderes y referentes nacionales e internacionales para debatir sobre ética, sostenibilidad, liderazgo e innovación en un mundo en constante transformación.
El encuentro abrió sus puertas bajo un concepto tan simbólico como desafiante: “Fair Play Empresarial: Construyendo el Paraguay Mundialista”, una propuesta que traslada al ámbito empresarial los valores que hacen posible el éxito colectivo: integridad, respeto por las reglas, trabajo en equipo y visión de largo plazo.
En un auditorio que congregó a referentes del sector, el presidente de la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC), Jorge Figueredo, marcó el tono de un congreso que busca ir más allá de las tendencias corporativas para instalar una reflexión profunda sobre el tipo de país que Paraguay quiere construir.
“Cuando hablamos de un Paraguay mundialista, no hablamos solamente de deporte y de nuestra querida Albirroja. Hablamos de mentalidad, de cultura, de valores, de la capacidad de un país de jugar juntos, en las grandes ligas del mundo, con integridad, con excelencia y con visión de futuro”, expresó.
Su mensaje estuvo dirigido a que el verdadero desarrollo no depende únicamente del crecimiento económico, sino de la calidad ética de quienes lideran empresas, organizaciones y proyectos.
“Hoy vivimos en un mundo donde las empresas y emprendedores ya no buscan solamente contratar talentos o conocimientos técnicos. Buscan personas con valores, personas que vivan la honestidad, la responsabilidad, la empatía y el compromiso en su día a día”, afirmó.
Para Jorge, las organizaciones sostenibles se construyen sobre una base mucho más profunda que los resultados financieros. “Entendimos que las organizaciones verdaderamente sostenibles no se construyen únicamente con capital financiero, sino principalmente con capital humano y moral”, sostuvo.
Empresas que iluminan. Uno de los momentos más inspiradores de su discurso llegó cuando comparó el rol de las empresas con el de un faro en medio de la incertidumbre. “Cada empresa puede transformarse en un faro. Un faro que ilumine con ética en tiempos de incertidumbre. Con esperanza en tiempos de desafíos. Y con visión en tiempos donde el mundo cambia a una velocidad impresionante”, señaló.
La metáfora no fue casual. En un contexto marcado por transformaciones tecnológicas, tensiones geopolíticas y cambios acelerados en los modelos de negocio, el presidente de la ADEC planteó que el liderazgo empresarial debe sostenerse sobre principios sólidos.
En esa línea, dedicó una parte importante de su intervención a uno de los temas más debatidos de la actualidad: la inteligencia artificial.
“La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías son herramientas poderosas, capaces de transformar industrias enteras y acelerar el progreso humano. Pero como nos recuerda el Papa León XIV, toda innovación debe mantener siempre a la persona en el centro. La tecnología nunca debe reemplazar nuestra conciencia moral, sino ayudarnos a servir mejor, a cuidar mejor y a construir una sociedad más humana”, afirmó.
Competir sin perder los valores. El concepto de “fair play”, tomado del deporte, fue llevado al terreno empresarial como una invitación a actuar con integridad incluso cuando nadie observa.
“El fair play empresarial significa competir limpiamente aun cuando nadie nos está mirando. Significa cumplir la palabra, respetar las reglas, generar valor sin perder valores”, expresó ante los asistentes.
Para el titular de la ADEC, Paraguay tiene una oportunidad histórica para avanzar hacia un nuevo estadio de desarrollo, pero advirtió que ese salto dependerá de la capacidad de construir confianza y liderazgo con propósito.
“Estoy convencido de que el Paraguay tiene todo para dar un salto extraordinario hacia adelante. Pero ese salto no dependerá solamente del Estado, ni únicamente del mercado. Dependerá de nosotros, de nuestra capacidad de liderar con propósito, e construir confianza, de pensar en las próximas generaciones y no solamente en el próximo balance”, remarcó.
Un legado para el país. Jorge cerró su intervención con un llamado a convertir el congreso en una experiencia transformadora para todos los participantes. “Que este congreso sea mucho más que un evento, que sea una inspiración colectiva, una invitación a construir empresas prósperas, exitosas y sostenibles en el tiempo”, manifestó.
Y concluyó con una de las frases más celebradas de la jornada: “Porque cuando los valores guían el desarrollo, el progreso deja de ser momentáneo y se convierte en legado. Y porque el Paraguay que soñamos no se espera… se construye entre todos”, enfatizó
Con una agenda cargada de conferencias, paneles y experiencias de aprendizaje, el XVII Congreso Internacional de RSE y Sostenibilidad de la ADEC comenzó así con una premisa clara: en un mundo donde la tecnología avanza a velocidad récord, los valores siguen siendo el activo más estratégico para construir empresas capaces de trascender.
