La implementación del acuerdo comercial Mercosur- UE se posicionó como uno de los temas centrales durante el tercer día en las Reuniones Anuales de las Asambleas de Gobernadores del BID, donde autoridades regionales coincidieron en que el tratado abre una nueva etapa para la integración económica y la atracción de inversiones en América Latina.
El presidente del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn; el presidente de Paraguay, Santiago Peña; y el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, destacaron que el desafío tras la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), es pasar del acuerdo político a su implementación económica.
La máxima autoridad del BID señaló que el tratado abre una oportunidad importante para impulsar el comercio y la inversión entre ambas regiones, aunque advirtió que los beneficios dependerán de la capacidad de los países para ejecutar las reformas necesarias.
Según estimaciones citadas durante el encuentro, el acuerdo podría incrementar el comercio entre ambas regiones en torno a 23 % y generar un aumento del 0,3 % en el PIB, acompañado de mejoras en empleo, inversión y actividad económica.
“El desafío ahora es la implementación. Para aprovechar esta oportunidad se necesitan resultados concretos, ajustes regulatorios y apoyo a las empresas para que puedan acceder a nuevos mercados”, expresó.
Para aprovechar el acuerdo comercial se necesitan resultados concretos, ajustes regulatorios y apoyo a las empresas para que puedan acceder a nuevos mercados, indicó el titular del BID. Foto: Jorge Jara
De hecho, el BID ya trabaja con los países del bloque para fortalecer instituciones, mejorar estándares regulatorios y facilitar el acceso de exportadores a mercados internacionales.
Desde la perspectiva del Gobierno paraguayo, el acuerdo representa una oportunidad para profundizar la integración económica y fortalecer las cadenas de valor regionales.
El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, sostuvo que el rol del Estado es generar las condiciones necesarias para que el sector privado impulse el crecimiento.
“El gobierno tiene que preparar la cancha, pero el que juega es el sector privado. La integración abre una puerta enorme para que nuestras empresas puedan competir e integrarse en cadenas productivas”, afirmó.
El ministro destacó que el desafío será avanzar hacia una mayor coordinación regional para que los procesos productivos puedan distribuirse entre distintos países del bloque y aumentar la competitividad frente a los mercados internacionales.
Fernández Valdovinos sostuvo que el rol del Estado es generar las condiciones necesarias para que el sector privado impulse el crecimiento. Foto: Jorge Jara
En tanto que el presidente de la República, destacó que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa mucho más que un tratado comercial, al constituir una decisión estratégica sobre el posicionamiento económico de la región en el mundo.
“El acceso preferencial al mercado europeo abre nuevas posibilidades para sectores clave, especialmente para países como Paraguay con gran potencial exportador”, afirmó.
El tratado permitirá impulsar nuevas inversiones, promover la transferencia tecnológica y fortalecer la modernización productiva, además de ampliar las oportunidades para las pequeñas y medianas empresas, dijo.
Es así que, los tres líderes coincidieron en que el acuerdo representa una oportunidad para que América Latina consolide su inserción internacional a partir de sus ventajas comparativas, como la producción de alimentos, los recursos naturales y el potencial de innovación.
El acceso preferencial al mercado europeo abre nuevas posibilidades para sectores clave, especialmente para países como Paraguay con gran potencial exportador. Foto: Jorge Jara
En ese contexto, el BID fue señalado como un actor clave para acompañar el proceso mediante financiamiento, asistencia técnica y programas orientados a mejorar la competitividad de las economías de la región.
En tanto que, para Paraguay, el desafío será consolidar un entorno económico estable, fortalecer las instituciones y promover inversiones que permitan aprovechar plenamente las oportunidades que surjan de la nueva relación económica entre el Mercosur y la Unión Europea.