La siembra de trigo del año pasado alcanzó 442.887 hectá­reas cultivadas.
“El esfuerzo del productor paraguayo para poner el pan en la mesa de cada habitante es invaluable. Muchas veces ese esfuerzo no se ve, pero está ahí y hay que destacarlo”, expresó el señor Gustav Sawatzky, presidente de la Cooperativa Chortitzer, durante el acto de lanzamiento de la campaña de trigo realizado en la sede de la Cooperativa Pindó, Alto Paraná.
Asimismo, resaltó la necesidad de que el sector privado garantice el seguro agrícola a los productores y destacó la alianza con el Gobierno para contribuir en el crecimiento de la economía del país.
En el año 2020 se sembró trigo en 400.000 hectáreas, y la cosecha tuvo rendimientos de 750.000 toneladas de cereal, según la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas. En este contexto cabe mencionar que, la agricultura sustentable en Paraguay se viene dando en el respeto de tres principales pilares, que son la rotación de cultivos, buena cobertura y la disminución paulatina en el uso de defensivos agrícolas, mediante la introducción de tecnologías de resistencia en las variedades.
Según un informe lanzado en diciembre pasado por el Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), el cultivo del trigo alcanzó unas 442.887 hectá­reas cultivadas, unas 34.277 hectáreas menos que el 2019, en donde ese cultivo alcanzó 477.164 hectáreas.
El mayor aumento en super­ficie de siembra se dio en el departamento de San Pedro, donde se incrementó en 32.750 hectáreas el cul­tivo el trigo. El incremento de superficie de siembra en ese departamento se dio, debido a la disponibilidad de variedad con mejoramiento en esa región. Mientras que en Itapúa se redujo 18.328 hectáreas, en Alto Paraná 23.942 hectáreas, en Caaguazú 47.965 hectáreas y en Caazapá 18.080 hectáreas menos.
En el mismo informe se deta­lla que los cultivos de cober­tura en el 2020 alcanzaron las 3.406.150 hectáreas, unas 399.044 hectáreas más que el 2019, en donde los mis­mos alcanzaron la cifra de 3.007.106 hectáreas. Tanto el trigo como los demás cul­tivos de cobertura son uti­lizados como rotación en el invierno por parte de los pro­ductores que cultivan soja y maíz, además de dar cober­tura al suelo aportan nutrientes, mejorando la producción.