José Decoud, CEO de JDM Group, revela la audaz estrategia con la que transformó un pequeño ahorro en un gigante regional con 11 marcas globales, seis puntos de venta y un equipo de 100 colaboradores.
La historia de los grandes nego­cios suele escribirse con trazos de perseverancia y capacidad de salir de la zona de confort. Es el caso de José Decoud, CEO y fundador de JDM Group SA, quien transformó un modesto ahorro de G. 2.000.000 en la segunda empresa de equipamiento automotriz más grande de Sudamérica.
El catálogo de JDM reúne más de 1.300 productos en categorías como iluminación, electrónica, estética y accesorios automotrices.
Con solo 35 años, José lidera un imperio logístico y comercial de seis puntos de venta, 3.000 m2 de depósi­tos, 100 colaboradores y la represen­tación exclusiva de más de 11 marcas internacionales, entre ellas Vonix, Sparco, Kojima, MaxShine, ProSport, Fartech, IK, Detail Pro, Carpro, K&N y Scorcher.
Su primer empleo fue de cajero en un salón de belleza, que él considera la universidad más valiosa en la que mol­deó su carácter comercial. “Acababa de salir del colegio, ahí aprendí a tra­tar con distintas personas y, aunque era un rubro muy diferente, me ayudó a perder la timidez”, relató.
Los locales de JDM integran tecnología, accesorios y asesoramiento especializado para cada necesidad del vehículo.
José se formó en informática, un perfil técnico e introspectivo. Sin em­bargo, esa experiencia lo dotó con una ventaja inusual: una mente analítica y destreza comercial. Esta fusión resultó clave para liderar a su equipo, donde transforma el perfil de los técnicos que buscan ingresar al área de ventas.
Con el pequeño capital y gran pa­sión por los autos, intuyó una oportu­nidad en importar emblemas deporti­vos para vehículos Toyota a través de Amazon. Utilizando foros de la época como Tuning Paraguay, comercializa­ba productos en paralelo a su empleo. El negocio creció tanto que llegó a ma­nejar 50 ítems, lo que le valió llamadas de atención de su jefa.
La empresa trabaja con marcas internacionales y soluciones diseñadas para mejorar rendimiento, confort y diseño vehicular.
Para expandirse sin perder estabi­lidad, selló una alianza con un amigo dueño de una casa de equipamien­to. Le ofreció el 10 % de las ventas a cambio de exhibir sus productos. Al notar que las ganancias superaban su salario fijo, decidió montar el negocioen su casa e independizarse.
La habitación de 3x3 metros se llenaba de entusiastas de los auto­móviles, lo que generó quejas en su barrio. La falta de espacio afectaba a los clientes y la competencia reaccio­naba, entonces alquiló su primer local de 150 m². Fue el inicio de una escala­da sin frenos impulsando sucursales y consolidando la red que hoy abarca seis centros de atención en Asunción y Gran Asunción.
La firma emplea a 100 de los mejores profesionales del país, capaces de satisfacer las demandas más exigentes.
Detrás del éxito minorista de JDM se encuentra una sólida estructura de distribución mayorista que abastece a más de 700 puntos de venta. Su centro logístico procesa unos 200 pedidos diarios y un catálogo de 1.300 productos.
Entre las categorías con mayor demanda destaca la iluminación, con soluciones que van desde focos de alto rendimiento hasta sistemas profesio­nales. La propuesta también incluye desde audio premium, centrales mul­timedia, cámaras, microfibras hasta llantas y tratamientos especializados.
Para potenciar la experiencia del cliente, la empresa cuenta con vehícu­los demo equipados con sus productos, permitiendo comprobar cómo la tec­nología, el confort y el diseño pueden transformar un vehículo más allá de su configuración original.
El crecimiento de JDM se sostienesobre pilares de rigurosidad técnica. Para ofrecer total transparencia, im­plementó sistemas de recepción asisti­dos por IA que documentan en video el estado exacto de cada unidad antes de ser intervenida. Asimismo, aplican una política de satisfacción garantizada que devuelve la inversión si el resultado no cumple las expectativas.
En el aspecto humano, José aplica una política de promoción interna desde la base operativa. “En el centro logístico tenemos la filosofía de que nadie ingresa sin empezar como deli­very. Contratamos repartidores y los hacemos crecer a empaque o encar­gados de zona. No metemos a alguien nuevo por encima de ellos para no desmotivarlos”, reveló.
Con un horizonte que contempla la expansión nacional hacia cabeceras departamentales, la mirada puesta en la internacionalización y alianzas cor­porativas, José Decoud demuestra que la humildad, la reinversión y la va­lentía para enfrentar las dificultades son los verdaderos componentes para transformar una pequeña iniciativa en un gigante.