Con más de 2.500 participantes de 23 países y una rueda de negocios que ya generó USD 260 millones en oportunidades, junto a fondos de inversión, startups y referentes en tecnología, sostenibilidad e inteligencia artificial, lo que comienza hoy en el Comité Olímpico Paraguayo parece una feria, pero en realidad es una plataforma global de negocios e innovación que posiciona a Paraguay en el mapa económico mundial.
Las grandes transformaciones económicas suelen ocurrir cuando alguien imagina una posibilidad que todavía no existe; con llamadas, reuniones que se prolongan más de lo previsto, mapas con anotaciones e inversores observando.
La historia de la Feria Empresarial del Paraguay (Fepy) comenzó así, mucho antes de que se habiliten los pabellones, en oficinas de la Unión Industrial Paraguaya, con agendas internacionales y empresas de dis­tintas partes del mundo confirmando reuniones.
El pabellón industrial concentra innovación, manufactura y tecnología aplicada, mostrando la capacidad productiva de Paraguay y su integración creciente a cadenas globales de valor.
Hoy miércoles 3 de junio, esa energía se materializa con la segunda edición de Fepy, que abre sus puertas con más de 2.500 participantes con­firmados de 23 países, una agenda de tres días y una ambición que excede ampliamente la lógica tradicional de una exposición empresarial, pues detrás de los stands, las conferencias y las rondas de negocios existe una pregunta mucho más grande: ¿Puede Paraguay ser un nodo entre industria, innovación y capital global?
A este interrogante, Enrique Duar­te, presidente de la UIP, sostiene que sí. Y quienes lo escuchan hablar sobre Fepy entienden rápidamente que no está describiendo un evento, sino una estrategia en la que las conexiones se convierten en oportunidades.
“Fepy ya no es solo una exposi­ción; es una plataforma en la que las conexiones se traducen en oportuni­dades. El desafío es escalar el impac­to en negocios sin perder la fuerza de la muestra multisectorial”, sostuvo el presidente de la UIP.
Hay una imagen que resume esa visión. La de un capitán que conoce perfectamente el puerto al que quiere llegar. Mientras otros observan una feria, Enrique nota una red capaz de conectar fabricantes con comprado­res, startups con fondos de inversión, industrias con mercados internacionales, tecnología con productividad y conocimiento con crecimiento económico.
Fepy impulsa la formación de talento, la adopción de herramientas digitales y la innovación aplicada.
La agenda. Como dato curioso, dijo que en Fepy es posible encontrar desde empresas con propuesta en cuero, por mencionar algo muy in­dustrial, hasta inteligencia artificial, todas ellas buscando que Paraguay, pase de exportar materias primas a generar valor agregado y conocimien­to. “También impulsa startups hacia venture capital y fondos internacio­nales”, precisó.
Agregó que a esto se suman com­pañías como Oracle, que participa­rán en debates sobre digitalización, junto a contenidos ESG y liderazgo tipo Harvard, en tanto que Mujer 360° abordará liderazgo femenino. Otro aspecto, igualmente, relevante es Brasil, que sigue siendo socio clave y el acuerdo Mercosur–UE que abre una ventana histórica.
Mujer 360° se consolida como un espacio de liderazgo, formación y visibilidad para mujeres empresarias y profesionales.
La feria se proyecta. Enrique afirmó que cada público tendrá su punto de conexión dentro de Fepy. “El evento no solo abre hoy: busca redefinir el rol de Paraguay en la economía global. Además, sectores como agroindustria, logística, manufactu­ra, servicios financieros y minería co­bran protagonismo en la estrategia de diversificación productiva”, precisó.
Paraguay intenta pasar de ser pro­veedor de materias primas a expor­tador de conocimiento, integrándose a cadenas regionales y globales. La presencia de inversiones brasileñas refuerza el eje industrial del Cono Sur, mientras Europa aparece como desti­no estratégico bajo nuevas reglas desostenibilidad, trazabi­lidad y competitividad.
Los estándares ESG se vuelven clave para acceso a financiamien­to internacional, dejó entrever, lo cual obliga a empresas a medir impacto ambiental, social y de gobernanza. En este contexto, Fepy funciona como puente entre capital, tecno­logía y producción, conectando actores que antes operaban de forma aislada en el eco­sistema económico.
Paraguay se posicio­na así en un momento clave de reconfigura­ción global, en el que las cadenas de sumi­nistro buscan nuevos centros de equilibrio y América del Sur gana relevancia estratégica.
La digitalización y la inteligencia artificial, aceleran este proceso, permitiendo que empre­sas locales accedan a mercados antes inaccesibles. La inteligencia artificial, la automatización y la analítica de da­tos se incorporan como herramientas competitivas esenciales, redefiniendo la productividad industrial.
En paralelo, la formación de talento se vuelve un eje central, con universidades, cámaras empresaria­les y centros de innovación articulan­do capacidades. Fepy aparece como un espacio en el que estas tendencias convergen en tiempo real, generando un ecosistema de aprendizaje, inver­sión y negociación simultánea.
El objetivo ya no es solo atraer empresas, sino construir una red sostenible de desarrollo económico, que conecte Paraguay con el mundo de forma permanente. “En este contexto, Fepy se consolida como una plataforma de proyección internacional que com­bina industria, conocimiento y capital en un mismo espacio, fortaleciendo la posición del país en la región y abrien­do nuevas oportunidades de inversión y crecimiento sostenible a largo plazo global”, concluyó Enrique.