Humberto Campuzano, fundador de la firma, junto a su hijo Álvaro.
22/04/2026 10:03
Para Herimarc, la celebración es Mundial
Por: Adelaida Alcaraz
La empresa conmemora 40 años de legado, calidad y confianza, llevando su aniversario a una experiencia de pasión mundialista, con un premio único, en el que un cliente y su acompañante vivirán la emoción de presenciar los partidos de la Selección Paraguaya en EE. UU.
¿Cuánto puede durar una celebración de aniversario en una empresa? ¿Un día, una semana, tal vez un mes? En el caso de Herimarc, la respuesta es ¡todo un año!
En agosto de 2025, la firma paraguaya referente en ingeniería vehicular y equipamiento de alta gama cumplió 40 años. Y en lugar de cerrar el festejo con un acto simbólico, decidió algo poco habitual: convertir su aniversario en una experiencia extendida y viva hasta este agosto.
La sucursal de Herimarc-San Martín se convirtió en escenario de celebración, donde se dieron cita clientes, invitados y la familia Campuzano. Hubo premios, algarabía y se vivió un ambiente de fiesta.
Como parte de esa filosofía, el viernes 17 de abril, en su sucursal de San Martín, se realizó el sorteo del gran premio aniversario, que consistió en un viaje para dos personas al Mundial 2026, con todo pago, para acompañar a la Selección Paraguaya.
“Llegar a los 40 años es un orgullo que solo se logra con la confianza de la gente. Queremos retribuir esa fidelidad con un premio histórico. Y para eso nos propusimos llevar a dos paraguayos a vivir la pasión de la Albirroja en el máximo escenario del fútbol mundial”, expresó Álvaro Campuzano, gerente general de la compañía.
El momento en que Herimarc definió al ganador del viaje mundialista en una noche cargada de expectativa y celebración.
El origen. Humberto Campuzano, fundador y figura central de la empresa, es descrito en la organización como “el 10”: exigente, meticuloso, detallista y promotor absoluto de la calidad. Su estilo marcó no solo una forma de hacer empresa, sino una cultura interna que hoy atraviesa generaciones.
“El nos desafía tanto a mis hermanos José, Humberto y a mí a sacar nuestra mejor versión”, indicó Álvaro y, entre risas, y bajo la atenta mirada de su padre, confesó que, si bien al fundador le cuesta felicitar los logros, es de aquellas personas que les gusta desafiar a su equipo todo el tiempo. “Eso me gusta. Mi padre nos enseñó que el estándar no se negocia. Que la calidad no depende del humor del día. Que hacer bien las cosas no es un discurso, es una práctica constante”, afirmó Álvaro.
Humberto lo resumió con una filosofía que atraviesa toda la estructura de la compañía: confianza y aprendizaje. “Nunca le puse claves a nadie. Si delego, es porque confío. Y si confío, dejo que decidan. La persona debe tener libertad para equivocarse, porque uno aprende así: con la experiencia, que es la suma de los errores”, afirmó.
Entre aplausos, sonrisas y abrazos, los invitados vivieron las activaciones que realizó la marca en conmemoración de sus cuatro décadas.
En esa lógica, la empresa fue creciendo como una escuela familiar y corporativa. Los hijos empezaron desde abajo, enfrentando números reales, decisiones concretas y responsabilidades progresivas.
Álvaro era futbolista hasta que un día decidió dejarlo y dijo en su casa:“Vamos a trabajar”. Su padre no le dio un escritorio. Le dio un problema. Lo mandó a la subunidad más chica, una que estaba a punto de cerrar por un intento fallido de franquicia que no había logrado sostener la calidad Herimarc.
—¿Cuánto se factura por día acá? —fue la primera pregunta. Esa fue su primera clase. Sin experiencia, sin red, sin privilegios, Álvaro se hizo cargo y levantó la unidad. Superó los presupuestos, conectó con la gente y entendió al cliente. Ahí Humberto dejó de ver al hijo y empezó a ver al gerente.
Hoy, Herimarc es una estructura consolidada: más de 140 colaboradores, tres locales, un centro de distribución y una red de más de 500 clientes mayoristas. Sin embargo, detrás de las cifras, la lógica es la de siempre: detalle, exigencia y una búsqueda permanente por mejorar la experiencia del cliente.
Esa filosofía fue la que dio forma a la campaña aniversario, cuyo punto culminante fue el sorteo del viaje al Mundial. Una acción que combinó emoción, fútbol y gratitud, en un país en el que la Albirroja funciona como lenguaje común.
El proceso del sorteo fue diseñado con transparencia absoluta: transmisión en vivo, seguimiento del ganador. “Quienes lo vivimos en primera persona, notamos que la reacción del afortunado fue inmediata: sorpresa, incredulidad y emoción. Pensó que era una broma. Después empezó a agradecer, a llamar, a confirmar si era real. Fue muy emocionante”, relató Álvaro. Incluso los trámites posteriores fueron acompañados por la empresa, y principalmente por su padre, quien se ocupó de dejar enclaro los plazos y de asistir al ganador para asegurar que la experiencia se concrete sin obstáculos.
Mientras, la celebración continúa. El anuncio certero es que irá hasta agosto de este año, sin embargo, la agenda de Humberto y Álvaro se sincronizan y ya se esbozan nuevos lanzamientos, una nueva unidad próxima a incorporarse, un nuevo centro de instalación y showroom y otras sorpresas para el 2027, pues en Herimarc, el aniversario no fue tomado como un punto de llegada, sino como inicio de otra etapa.
“Nos estamos preparando para el próximo año. No nos quedamos con esto. Vamos a seguir innovando”, anticiparon los Campuzano.
