Blanca Irene Ceuppens lidera la gerencia de Producción Primaria de la empresa, con una visión enfocada en lo digital, que respeta la tradición familiar y su apuesta por la expansión.
Un conocido dicho popular sostie­ne que la primera impresión cuenta. Y en Pechugon, esa verdad se vive desde el primer instante. Al entrar, un im­ponente retrato de los fundadores -Da­niel Ceuppens y Blanca Talavera- re­cibe a los visitantes como si fuese una bienvenida a la historia misma. Esa historia que, con el paso del tiempo, se fue extendiendo hacia la segunda y tercera generación, hasta convertirse en el legado que hoy se refleja en cada producto y en cada mercado ganado.
Pechugon participó de la feria de alimentos más importante del mundo, Anuga, en la que mostró lo mejor de Paraguay al mundo.
A pocos kilómetros de Asunción, lo verde y lo productivo de esta gran planta industrial conviven como si siempre hubieran sido parte de la misma historia. El paisaje, la infraes­tructura y la organización operativa se fusionan con una precisión única, como si la naturaleza y la industria se hubieran puesto de acuerdo para crear un entorno natural casi magnético.
Esa misma energía es la que se siente al conversar con Blanca Irene Ceuppens, gerente de Producción Primaria, una de las referentes de la tercera generación al mando de Pe­chugon para quien esta es “una indus­tria de alimentos integral que produce proteína, pero que también impulsa el desarrollo del Paraguay”, enfocándo­se en la eficiencia, la sostenibilidad y la excelencia en calidad.
Blanca Irene Ceuppens es el rostro de la nueva generación que proyecta a Pechugon hacia el futuro sin perder sus raíces familiares.
“Somos una familia muy unida. Tengo tres hermanos, y junto con mis primos, formamos parte de esta terce­ra generación. Nuestro buen relacio­namiento se basa en el respeto mutuo y aprendizaje constante”, expresó.
De allí que esa convivencia, lejos de ser un desafío, se vuelve una ventaja estratégica.
Blanca estudió Ingeniería Indus­trial en la Universidad Nacional de Asunción, buscando siempre aportar en la empresa familiar. Incluso cuando el ritmo académico era exigente, ella se empeñaba en integrar su aprendizaje con el crecimiento de la empresa.
Auditores de Taiwán visitaron la planta fabril como parte del proceso que permitirá a la marca paraguaya exportar sus productos.
Contó que en las vacaciones se involucraba en todo lo relacionado a la firma para adquirir más conoci­mientos, así como cuando había que hacer algún trabajo de investigación. “Trataba en lo posible de direccionar hacia la empresa para generar mayor valor agregado”, mencionó.
Hoy, como responsable del depar­tamento de Producción Primaria, ella lidera un área clave: los pollos de engorde. Pero su visión no se limita a la operación diaria, pues Blanca entiende que la industria del futuro se construye con tecnología y datos. “Mi principal enfoque es la transforma­ción digital, busco que los datos y la agilidad tecnológica nos permitan ser más eficientes, competitivos y estar más cerca tanto de clientes como pro­veedores”, señaló, aclarando que esta modernización convive con los valo­res familiares como el de la palabra dada, el compromiso con la gente y la pasión por lo que hacen.
Pechugon mantiene sus más altos estándares de calidad gracias al cuidado que brinda a su producción.
Proyección internacional. En Anuga, la feria de alimentos más grande del mundo, Pechugon se po­sicionó con stand propio por segun­da edición consecutiva. “Somos la primera y única empresa paraguaya que se animó a participar de esta forma, y realmente los resultados son fenomenales”, expresó con emoción. Allí, la marca no solo vendió, sino que se presentó como un producto que responde a estándares globales, con calidad constante y reconocimiento real en el mercado.
Pechugon consolida su presencia internacional con envíos a Filipinas, respaldados por calidad constante y estándares globales.
Sobre la posibilidad de exportar a Taiwán, Blanca reveló que ya pasaron la etapa de auditorías y que ahora es­tán a la espera de la autorización final por parte de Taiwán.
Dijo también que el crecimiento de Pechugon se refleja en los productos que lideran la preferencia del consu­midor, especialmente, en la línea de productos elaborados. “La estrella es la línea de IQF”, explicó. Por otro lado, anticipó que, con la nueva planta de productos elaborados, cuya inaugura­ción se espera en el primer semestre, se prevé satisfacer una demanda real de practicidad y calidad.
Plantel de Pechugon celebra las exportaciones que van en constante crecimiento.
Producción y planes a futuro. Pe­chugon produce entre 75 y 80 millones de pollos al año, cifra que posiciona a la marca como líder nacional y con presencia internacional creciente. De hecho, el reciente lanzamiento de la unidad “Don Daniel” es un símbolo de esa expansión. “Para competir afuera, no solo necesitás volumen, necesitás garantías. Esta inversión nos permite garantizar bioseguridad, consolidar la integración vertical y mayor capa­cidad de respuesta”, afirmó.
La mirada hacia 2030 ya no es lejana, sino parte de un plan. “Para el 2030, nuestra meta es consolidarnos como referentes de la avicultura en la región. Trabajamos para que, en Paraguay, hablar de pollo sea hablar de Pechugon”, puntualizó.