Sectores prioritarios como vivienda, mipymes y la transformación digital, el foco de la banca pública. Su presidente, Manuel Ochipintti, pone el acento en la calidad del crédito, la eficiencia operativa y el impacto real en el desarrollo económico y social del país.
De cara al 2026, el Banco Nacional de Fomento (BNF) proyecta un creci­miento sostenido, equilibrado y alinea­do a una gestión prudente del riesgo, en sintonía con el contexto macroeconó­mico del país, conforme indicó el presi­dente de la entidad, Manuel Ochipintti.
El titular de la banca pública reci­bió al equipo de FOCO Business para hablar acerca del desempeño de un año que se va, y por sobre todo, la mirada puesta ya en un 2026 con el desafío de no solo crecer, sino hacerlo con solidez, eficiencia e impacto real en el desarro­llo económico y social del Paraguay.
La entidad apunta a fortalecer la calidad de su cartera crediticia y a pro­fundizar el financiamiento en sectores considerados estratégicos, como la vi­vienda y las micro, pequeñas y media­nas empresas (mipymes), sin descuidar el proceso de transformación digital que atraviesa el banco. “El objetivo es seguir creciendo, pero de manera res­ponsable y sostenible”, expresó.
Durante el 2025, el BNF identificó oportunidades para profundizar su rol como banca pública, por lo que el próximo año, el foco estará puesto en reforzar el acompañamiento a las mipymes, el acceso a la vivienda y la inversión productiva.
Asimismo, la premisa es avanzar en la mejora de los procesos internos para ganar agilidad y eficiencia operativa, además de una fuerte apuesta por la inclusión financiera y el desarrollo del interior del país, donde el banco cum­ple una función clave.
Manuel Ochipintti, presidente del Banco Nacional de Fomento (BNF).
Más allá de pretender generar nuevos productos, Ochipintti comen­tó que la estrategia del banco pasa por la modernización y evolución de las líneas existentes. Un ejemplo es la actualización de los créditos para mipymes, cuyo proceso continuará con propuestas más simples, digitales y adaptadas a las necesidades actuales de los clientes.
En paralelo, el BNF analiza opcio­nes de financiamiento que incorporen criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza), alineados a las buenas prácticas internacionales y al Progra­ma Nacional de Desarrollo 2050 impul­sado por el Ministerio de Economía y Finanzas.
Por otro lado, la expansión territo­rial también forma parte de esta hoja de ruta, punto en el que remarcó la inauguración de una nueva sucursal construida bajo estándares de sosteni­bilidad y ya tienen previstas más sedes con el mismo enfoque.
En materia crediticia, la prioridad seguirá en sectores de alto impacto eco­nómico y social como la vivienda, que ocupa el primer lugar, especialmente el acceso a la primera casa a través de programas como Che Róga Porã. Le siguen las mipymes, por su rol en la generación de empleo, y la inversión productiva en general, incluyendo capital operativo y proyectos que con­tribuyan al desarrollo regional y a la formalización.
Respecto a la agilidad en el análisis y aprobación de créditos, Ochipintti destacó avances concretos, como la reducción de tiempos en créditos para la vivienda, mejorar la previsibili­dad para los clientes e incrementar significativamente los desembolsos, acompañando la demanda en fuerte crecimiento.
La estrategia del banco pasa por la modernización y evolución de los productos existentes.
“Este enfoque de mejora continua se está replicando en otros segmentos, como el de mipymes, buscando siem­pre un equilibrio entre rapidez, control y calidad crediticia”, aseguró.
La transformación digital es otro de los pilares del banco. Desde el año anterior, el BNF está conectado al sistema SUACE del Ministerio de In­dustria y Comercio, lo que permite la apertura de cuentas digitales para las Empresas por Acciones Simplificadas (EAS), facilitando su formalización y el acceso a productos y servicios financieros.
Además, la entidad avanza en el on­boarding digital, el desarrollo de una super app y la modernización de su infraestructura tecnológica. En cuan­to a la implementación de inteligencia artificial, el banco se encuentra en una etapa de incorporación gradual, principalmente para apoyar procesos internos, análisis y eficiencia operati­va, siempre bajo estrictos criterios de seguridad y control.