• Por Lorena Peralta.
  • Fundadora de Ladies Net
El 70 % de los puestos de alta direc­ción en el mundo jamás se publican. No están en ningún portal de empleo, no tienen convocatoria abierta, no esperan tu currículum perfecto. Se ocupan por conversaciones que ya estaban pasando, en mesas a las que no todas fuimos invitadas.
Leé esa cifra de nuevo. Después preguntate: ¿cuántas de esas conversa­ciones están pasando sin vos?

El error que casi todas cometemos

Durante años nos vendieron el networking como una obligación incó­moda: juntar tarjetas, sumar contactos en LinkedIn, sonreír en eventos que no elegiríamos. Así, muchas profesio­nales terminaron con redes enormes y vacías. Miles de conexiones, cero relaciones reales.
Lina Correa, directora de RPO de ManpowerGroup Colombia, asegura que hoy tenemos mucho relaciona­miento y muy poco vínculo genuino, gente con la que nunca nos tomamos un café ni supimos realmente quién es. Esa es la trampa. Confundimos vo­lumen con influencia. Mientras tanto, el verdadero mercado laboral -el que decide ascensos, el que abre directo­rios, el que define quién lidera- sigue moviéndose en otro lado.

Lo que sí funciona: la red que multiplica

La ciencia del relacionamiento estratégico no es conocer a todo el mundo, sino lograr que entre 10 y 15 personas influyentes conozcan de primera mano tus resultados y estén dispuestas a poner tu nombre sobre la mesa cuando surge la oportunidad. Eso no es suerte. Es diseño.
Y hay otro dato que debería sacudir a cada mujer que lidera o aspira a liderar: por cada 100 hombres promo­vidos a posiciones gerenciales, solo 87 mujeres alcanzan ese mismo salto. La diferencia no siempre está en el talento ni en el esfuerzo. Muchas veces está en quién te conoce, quién habla de vos cuando no estás en la sala, y quién te respalda frente a quienes deciden.
LinkedIn también apunta en esa dirección: el liderazgo estratégico y la gestión de vínculos con stakehol­ders están entre las habilidades que demanda el mercado en 2026. Ya no alcanza con ser excelente en lo técnico. También hay que saber construir influencia.