• Por Livia Melgarejo.
  • Comunicadora y directora de PRessencia.
Paraguay se consolida como un destino atractivo para la inversión. Su estabilidad macroeconómica, cre­cimiento sostenido y las oportunida­des en sectores clave lo sitúan en el interés de los inversores internacio­nales. No obstante, existe un aspecto menos obvio -pero igualmente cru­cial- que a menudo se pasa por alto: la comunicación.
Desde PRessencia, a través de la consultora Nauta, llevamos a cabo recientemente una encuesta a más de 1.300 personas a nivel nacional, cuyos resultados serán divulgados pronto. Sin embargo, algunos hallazgos ya sugieren una clave del mercado local: aunque el consumo de información es digital, la confianza sigue estando en los medios tradicionales.
El 77 % de los encuestados accede a noticias mediante su teléfono móvil y las redes sociales concentran gran par­te del consumo diario. Sin embargo, en términos de credibilidad, los medios tradicionales alcanzan un nivel de con­fianza del 69 %, superior al 59 % de las redes sociales. El primer contacto suele ser a través de redes; la validación ocurre en medios tradicionales.
Esta dualidad se profundiza con otro dato relevante: solo el 3 % de las personas cree ciegamente lo que ve en redes sociales, mientras que una mayoría activa busca confirmar la información en otras fuentes. Paraguay no es un público pasivo: es un público que contrasta, compara y decide.
Para una empresa -y aún más para un inversor extranjero- esto tiene con­secuencias concretas. La reputación no se construye solo con alcance. Se construye con respaldo, consistencia y presencia en espacios que validan.
En Paraguay, el alcance se adquiere en redes, pero la confianza se constru­ye en medios de prensa. Comprender esta dinámica no es solo comunica­ción: es una decisión de negocio.