• Por Sinthia Rodríguez.
  • Coach empresarial.
Muchas veces se espera hasta que el agua llega al cuello para abrirse al apoyo externo. Como si hacerlo fuera recono­cer un fracaso. En la práctica, los líderes que integran pers­pectivas profesionales toman mejores decisiones, optimizan recursos y ganan en claridad.
Buscar acompañamiento no significa soltar el control. Es ampliar la mirada, sumar herramientas y encontrar un cauce para lo que internamente se vuelve difuso. Aquí comparto algunas señales de que puede ser el momento de abrir la con­versación con un coach, mentór o consultor:
1. Sentís que estás repitiendo los mismos errores una y otra vez.
2. Las reuniones se tornan más operativas y/o reactivas que estratégicas.
3. Los conflictos o tensiones ya no encuentran una vía de resolución efectiva.
4. El crecimiento se estanca, a pesar del esfuerzo constante.
5. Todo parece depender de vos y la carga se vuelve insoste­nible.

Para reflexionar:

¿Hasta dónde querés seguir sosteniendo solo? ¿Qué ganarías si incorporaras nuevas perspec­tivas antes de que sea tarde?
Pregunta sistémica: ¿Qué persona o situación en tu or­ganización está esperando que des un paso valiente para que el sistema completo pueda evo­lucionar? Estamos listos para acompañarte.