La digitalización segura, la inclusión financiera y la ciberseguridad dejaron de ser conceptos técnicos, pasando a ser parte del día a día para convertirse en imperativos estratégicos.
En un contexto de transformación digital y desafíos económicos, la banca paraguaya se enfrenta a una oportuni­dad histórica para consolidarse como un motor de desarrollo económico. Eduardo Queiroz, gerente general de Interfisa Banco, compartió su visión sobre el presente y futuro del sistema financiero nacional.
La digitalización segura, la inclusión financiera y la ciberseguridad dejaron de ser conceptos técnicos y pasaron a ser parte del día a día para convertirse en imperativos estratégicos, dijo. El sis­tema bancario está dando pasos firmes mediante la modernización de pagos y las plataformas digitales, beneficiando a millones de paraguayos.
“Lo más importante es que hay una voluntad clara de trabajar juntos, de construir una agenda compartida entre bancos, autoridades y empresas. Eso marca la diferencia. Estamos entrando en una etapa muy interesante”, expresó a FOCO Business.
De hecho, los pagos inmediatos ya están cambiando la forma en que ope­ran las entidades, y el uso inteligente de los datos les permite conocer mejor a cada cliente. A esto suma un cambio cultural, ya que los usuarios quieren transparencia, agilidad, y, sobre todo, sentirse en control.
En ese sentido, mencionó un punto que empieza a tomar fuerza: la sosteni­bilidad, que ya no es solo una responsa­bilidad institucional, sino una forma de pensar el negocio con impacto real. La tecnología está avanzando rápido, y es importante el cómo usarla, pero más allá de eso, lo que realmente importa es que cada innovación se sienta, que el cliente diga “esto me facilita la vida”, sostuvo.
Para diferenciarse el sector bancario y estar a la altura de las nuevas exigen­cias del mercado, el ejecutivo precisó tres elementos que no se deben descui­dar: Invertir en tecnología, formar equi­pos con habilidades digitales y mante­ner un diálogo fluido con el regulador, a más de mirar hacia el cliente.
La innovación, si bien se han dado pasos importantes, todavía hay mucho por hacer. Lo bueno es que hay una visión compartida, y eso genera con­fianza, además de que Paraguay tiene una ventaja: el tamaño del mercado, que permite implementar cambios sistémi­cos sin tanta fricción, explicó Eduardo.
Y, en tercer lugar, el papel que cum­ple el sector para impulsar la economía del país, punto en el que reiteró que el sector tiene una gran oportunidad para ser un motor real de desarrollo, ya que pueden financiar la modernización del agro, apoyar a las pequeñas y medianas empresas en su digitalización, y acompa­ñar el crecimiento de infraestructura.
“Con la banca podemos llegar a más personas con servicios financieros formales y educación financiera. Eso no solo amplía el mercado, sino que mejora la calidad de vida. Y lo más im­portante, fortalece la economía desde la base”, finalizó.

PILARES DE INTERFISA

Ser un motor de desarrollo económico
Diálogo constante y fluido con el regulador
Transformación digital, un banco más cerca del cliente
La seguridad como parte integral de la estrategia bancaria
Innovación tecnológica para simplificar la vida del usuario
Inversión en tecnología y equipos con habilidades digitales