El evento organizado por las ganaderas Sofía y Chajhá se consagra como atractivo icónico y ejemplo de perseverancia para ganar la competencia.
Dos días antes de la gran finalde la Marcha Criolla 2025 que se desarrolla anualmente en el Chaco paraguayo, el criador y propietario del ejemplar ganador, Juan Quevedo, conversaba con FOCO respecto a la experiencia de trabajar con caballos criollos y su afán de encontrar una genética versátil.
Antes de saber que uno de sus ejemplares sería el gran campeón, en este caso Juicioso de Sofía, comentó que la marcha consistente en una ca­rrera de 4 días con un total de 160 Km recorridos, es una demostración de la rusticidad, docilidad y resistencia del caballo criollo.
Desde la ciudad de General Artigas, departamento de Itapúa, como cada año se embarca con su equipo de traba­jo y sus caballos para participar de la marcha, en esta sexta edición fue con 3 ejemplares, quedando Juicioso en la final y logrando incluso subir al podio como el ganador.
Juan atribuye el éxito al esfuerzo colectivo. “Somos un equipo grande que trabaja duro, siendo propietarios, pero también el personal en el campo, porque todos estamos comprometidos con el proyecto de criar criollos para encontrar una genética versátil que funcione en distintas modalidades”, expresó.
Destacó que la carrera fue muy peleada y pareja, lo que generó una competencia realmente emocionante, sumando la energía del público chaque­ño. “Vibramos con toda la gente, fue una sensación muy, muy linda”, agregó.
Don Juan también es sinónimo de perseverancia persiguiendo su cla­ro objetivo, de encontrar un caballo versátil tanto para el trabajo de campo como para el deporte. Acumula una trayectoria continua, pues es uno de los que viene participando desde la primera edición de la marcha, siendo parte de esta confrater­nidad que se forjó con la cultura del caballo.
Juan Quevedo y su equipo, desde General Artigas, reflejan trabajo, pasión y perseverancia, lo que hizo que su ejemplar “Juicioso”, se consagrara campeón en la exigente Marcha Criolla 2025.
Esta Marcha Criolla es organizada por las Gana­deras Sofía y Chajhá, en el predio de la Expo Rodeo Trébol en Loma Plata (Bo­querón), una competencia que asentó rutinas tra­dicionales, corriendo un circuito de 40 Km durante las cuatro jornadas.
El criador afirmó que se trató de una prueba exigente, que destaca la raza criolla, propiciando un entorno de trabajo colaborativo entre propietarios, entrenadores y domado­res. Además de la amistad que nace entre los apasionados por el caballo.

AGUSTÍN GONZÁLEZ,

llegó desde General Artigas, Itapúa. Montó a Juicioso de Sofía, resultando ganador de la competencia. “Es un caballo muy fuerte. Durante los cuatro días estuvimos súper bien y llegamos a la final”.
“Este triunfo es para todo el equipo, en especial, para mi patrón, Juan Quevedo y mi hermano Miguel”, expresó.

VALENTÍN FRANCO,

el joven jinete es oriundo de Horqueta, departamento de Concepción. Se trasladó a la zona del Chaco a los 16 años para trabajar en uno de los establecimientos de los colonos de la zona.
“Me siento muy bien por haber llegado entre los primeros. Agradezco al Sr. Burky, el dueño del caballo, que me trajo acá a competir en la marcha”, dijo. Valentín compitió con el ejemplar Jakarandosa de Sofía, con el que quedó en segundo lugar en la gran final.

ADRIÁN MARTÍNEZ,

es el jinete que trabaja en la zona del cruce Centinela, continuo a Loma Plata, en el establecimiento Ñu Guasu de Harry Bartel, quien es el dueño de Jardinero de Sofía, equino que por dos segundos llegó en tercer lugar en la finalísima de la marcha.
“Estoy muy feliz con este logro. Jardinero se portó muy bien y pudo cumplir con esta final que estuvo muy reñida”.
El joven contó que, durante los últimos dos meses, entrenó sin parar con el caballo para lograr este resultado.

EUDELIO BRITOS COLMÁN,

de Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú, corrió con Jane de Sofia, caballo del propietario Charles Smith, estuvo preparándose intensamente en la Estancia Sarovy durante el último mes para competir en la Marcha Criolla del Chaco.
“Estoy muy contento con esta participación, por unos pocos segundos llegamos en cuarto lugar, pero estuvimos entre los primeros que es lo importante. El caballo criollo es muy bueno, es resistente, eso pudieron ver acá y la verdad estamos sorprendidos”, aseveró el jinete ovetense.
RAZA GALOPA A BUEN RUMBO

Jinetes uruguayos probaron al criollo

recuperación y resistencia, afirmando que estos atributos se reflejan claramente, mejorando año tras año.
Juan Pablo Collazo y Gonzalo del Campo acompañaron la Marcha Criolla en una primera visita al país y al Chaco, llevándose una experiencia acogedora.
Los jinetes uruguayos Juan Pablo Collazo (22) y Gonzalo del Campo (24) con profundas raíces en la cría de caballos criollos, viajaron por primera vez al Chaco paraguayo, invitados por el asesor de equinos de la Ganadera Sofía y Chajha, Mauro Villamor, para ser parte de la marcha.
Ambos están basados en una tradi­ción familiar cuyas sus raíces se remon­tan en generaciones de criadores, ambos forman parte de la escena de resistencia uruguaya desde jóvenes, uno motivado por el vínculo con el caballo heredado de su abuelo, el otro continuando el legado familiar junto a su hermano.
“Yo desde chico tengo vínculo con el caballo, gracias a mi abuelo, y hasta ahora sigo conociendo y sorprendién­dome”, expresó Juan Pablo, contento de haber sido parte de esta marcha en pleno y cálido suelo chaqueño.
Respecto a la experiencia de realizar la marcha en Paraguay, indicaron que la recepción fue especialmente cálida, así como el fuerte contraste del clima con Uruguay. Esta vivencia, según ellos, “no tiene precio” y quedará como una experiencia para toda la vida en estos jóvenes.
Para Gonzalo, el desarrollo de la raza criolla en Paraguay está “bien rumbeada”, a buen rumbo ya que, por ser una prueba todavía nueva en Para­guay, aún hay mucho por mejorar.
Más allá de eso, vieron señales positi­vas, como buenos terrenos, caballos bien seleccionados y potencial en el entre­namiento y la doma. Valoraron caracte­rísticas esenciales como la rusticidad, recuperación y resistencia, afirmando que estos atributos se reflejan claramen­te, mejorando año tras año.