Con presencia en todo el país e importantes representaciones internacionales, la firma celebró su aniversario con metas cumplidas y una imagen renovada: los nuevos logotipos de NGO y Tokyo, fruto de un proceso participativo que incluyó estudios de percepción y encuestas a clientes y colaboradores.
Para entender la filosofía de NGO, hay que pensar en una idea, como si fuera una semilla pequeña, pero llena de potencial. Fue plantada en 1945 por un joven comer­ciante con más coraje que certezas: Nicolás González Oddone. La semilla no creció sola, sus raíces se nutrieron con valores y esfuerzo, iluminada por la convicción de que la palabra dada vale más que el papel firmado.
En una época en la que Paraguay se reconstruía tras la guerra, cuando la escasez era más común que la esperanza, Nicolás apostó por lo que parecía imposible, levantar un negocio propio, importar tecnología, llevar soluciones reales a la gente. Y lo hizo sin atajos, sin hacer ruido, con honestidad, trabajo y compromiso.
NGO celebró su 80 aniversario junto a clientes, aliados e invitados especiales.
Primero importaron las radios con transistores, aque­llas maravillas portátiles que entretenían a la gente de los 60´s en la cocina o la sala. “Ese fue uno de los prime­ros hitos que marcó el pulso innovador de una empresa que, desde sus inicios, no solo vendía productos, sino que creaba experiencias, soluciones y relaciones a largo plazo”, relató Juan José Bosio, vicepresidente de la firma.
Agregó que después llegaron los televisores, las hela­deras, los acondicionadores de aire, las marcas propias, la expansión. Pero, sobre todo, creció algo mucho más valioso que cualquier catálogo de productos, “una rela­ción de confianza con el pueblo paraguayo”.
Así germinó NGO. Y 80 años después, ese árbol se encuentra más fuerte que nunca, más amplio, con ramas firmes, dulces frutos y nuevas manos que lo cuidan.
La noche del 12 de junio, el Talleyrand Costanera se vistió de gala para recibir a clientes, aliados, directivos, colaboradores y a la nueva generación que tomó la posta de una firma que desde sus inicios ha sabido combinar lo mágico con lo memorable. Y lo celebró como acos­tumbra: a lo grande, con elegancia, calidez y un respeto profundo por su gente.
En la celebración, NGO presentó su nueva identi­dad visual, un rediseño que honra su legado, pero mira decididamente al futuro. También lo hizo con Tokyo, su histórica marca propia, pionera en el país. “Ambas se renuevan como símbolo de que, aun con ocho décadas de trayectoria, seguir evolucionando es parte de su ADN”, explicó Juan José.
El evento en sí fue mucho más que un lanzamiento. Fue una manifestación de que la calidad, la seriedad, la innovación y la cercanía con el cliente no son negocia­bles, y es que el Pacto de Confianza, ese compromiso que define a NGO, sigue más vigente que nunca.
Hoy, el liderazgo está en manos de Nicolás González Oddone (hijo), un empresario sereno, humano y profun­damente comprometido con el propósito de la empresa. Contó que de su padre aprendió “no solo a tomar decisio­nes, sino a tratar con amabilidad, con deferencia, con esa mezcla de rigor y calidez que lo caracteriza”. Él es, sin duda, el reflejo de una tradición bien llevada, moderniza­da con inteligencia y ejecutada con pasión.
¿Cuál es el secreto para mantenerse vigente durante ocho décadas? Según Nicolás, no hay fórmulas mágicas. “El secreto está en algo tan simple y, a la vez, tan podero­so como cumplir la palabra dada. Eso es lo que nosotros llamamos nuestro Pacto de Confianza”, afirmó con convicción.
Un equipo de profesionales de primer nivel conforma la compañía
Ese compromiso se manifiesta en cada etapa del ne­gocio, desde la calidad de los productos, hasta el servicio de postventa; desde el acompañamiento técnico, hasta la capacitación constante y la red nacional de más de 80 talleres aliados que garantizan respuestas ágiles y confiables. “Cumplir la promesa, ofre­cer calidad, estar cuando más se nos necesita. Eso es confianza”, resumió.
Bajo su liderazgo, y con la incorpo­ración de la nueva generación, NGO se adapta con firmeza a los nuevos tiempos, impulsa el ecommerce, in­vierte en innovación, abraza la trans­formación digital, pero sin perder de vista que el negocio más importante sigue siendo el de las personas.
Tres divisiones y un mismo com­promiso. NGO no es solo sinónimo de electrodomésticos, como habi­tualmente se piensa. Hoy, esta firma opera con tres divisiones exitosas. Por un lado, destaca la de electrodomésti­cos de consumo masivo, presente en hogares de todo el país; a esta le sigue la división gastronómica, que asesora desde pequeños emprendedores hasta grandes cadenas, y, finalmente, la división corporativa, especializada en soluciones para shoppings, oficinas, eventos y más.
Cuentan con centros de distribución en Asunción, Ciudad del Este, Coronel Oviedo y San Lorenzo, y un centro de servicio técnico de 4.000 m², uno de los más grandes de la región, respaldado por 83 talleres licencia­dos que garantizan atención en cualquier punto del país.
Pero lo más importante no se mide en metros cuadra­dos ni en cantidad de productos; se mide en confianza construida a lo largo del tiempo. “Cuando un cliente tiene un problema, no es un número en una planilla, es una oportunidad para estar a la altura del compromiso”, afirmó el presidente.
Paraguay atraviesa un momento de expansión. El consumo, ligado a la construcción y al crecimiento urbano, se dinamiza con rapidez, reflexionó Juan José y aseguró que NGO acompaña este movimiento con capaci­tación constante, innovación tecnológica y una red de colaboradores entrenados para estar a la altura de las exigencias del nuevo consumidor.
Precisamente, en ese camino, se mantienen firmes los valores que el fundador les enseñó y que se resumen en honrar la palabra empeñada, ser serios y constantes. “Solo el 0,03 % de las empresas en el mundo llega a los 80 años. Nosotros lo hicimos porque nunca traicionamos lo que somos”, destacó Juan José, quien también reme­moró con orgullo los grandes hitos, como la creación de Tokyo, la primera marca paraguaya de electrodomésti­cos lanzada en los años 70, la expansión nacional, el salto a la representación de marcas internacionales, que hoy día suman unas 60 en distintos rubros, y la digitalización que ya es parte central del negocio.

DATOS

Centros de distribución: Asunción, Ciudad del Este, Coronel Oviedo y San Lorenzo
Centro de servicio técnico: 4.000 m²
83 talleres licenciados