Una nueva narrativa global envuelve a la industria de la moda, con componentes auténticos como tradiciones culturales, artesanía más el diseño contemporáneo. Claudia Tomé, directora general de Asunción Fashion Week, analiza esta tendencia.
Componentes como la identidad y el arraigo hoy marcan tendencia en las grandes pasarelas del mundo y en un consumo cada vez más consciente. Ya no se trata solo de tomar elementos estéticos del pasado o de una cultura, sino de reinterpretarlos con respeto, investigación y contexto.
Así lo señaló Claudia Tomé, directora general de Asunción Fashion Week, al analizar para FOCO Business esta narrativa global que envuelve a las tradiciones culturales, la artesanía y el diseño contemporáneo.
“La moda actual busca contar historias auténticas y conectar con el origen de los materiales, las técnicas y las comunidades. Es un diálogo entre lo ancestral y lo contemporáneo, donde la identidad cultural se transforma en un valor diferencial”, expresó Claudia.
Claudia Tomé, directora general de Asunción Fashion Week.
Esta mirada gana espacio en las grandes pasarelas como respuesta a un cambio global: hoy, marcas y consumidores buscan propósito, identidad y autenticidad. En un mundo cada vez más homogéneo, lo cultural, lo local y lo artesanal se vuelve único y relevante.
Las principales semanas de la moda ya abren lugar a narrativas diversas, sostenibles y con impacto social. En paralelo, los diseñadores entienden que el mercado no solo consume producto, sino significado.
Muchos incorporan procesos colaborativos con artesanos, técnicas tradicionales y materias primas locales, reinterpretadas desde una mirada contemporánea. “No es una moda pasajera, es una evolución natural del diseño hacia modelos más responsables”, afirmó.
Diseñar con raíces es la nueva tendencia, y Solar Guaraní es una propuesta nacional.
Desde su análisis, el consumidor actual valora cada vez más el diseño con historia y arraigo. “Se prioriza saber quién hizo la prenda, cómo se hizo y qué representa. La estética sigue siendo clave, pero hoy se suma el valor emocional y cultural”, sostuvo. A nivel local, observa un crecimiento interesante en la oferta, con diseñadores, emprendedores y mipymes que apuestan por lo local, la calidad y la identidad paraguaya.
Del lado de la demanda, hay un consumidor más informado y dispuesto a apoyar propuestas coherentes y profesionales, aunque persisten desafíos. Como directora del AFW, Claudia representó a Paraguay en el BRICS+ Fashion Summit en Moscú, una experiencia que confirmó que la conversación global sobre moda gira hoy en torno a ética, identidad cultural y responsabilidad creativa. “Tenemos una gran oportunidad de proyectarnos al mundo desde nuestra cultura, fortaleciendo el vínculo entre diseño, artesanía y territorio”, concluyó.
Diseñar con raíces es la nueva tendencia, y Solar Guaraní es una propuesta nacional.