En 2015, los productos nacionales representaban cerca del 30 % de la oferta en supermercados. Hoy superan el 70 % y, en categorías como lácteos y cárnicos, se acercan al 100 %. Francisco Martino, presidente de la UIP Joven, señaló que este importante salto acompaña a una industria que crece, crea marcas y conquista consumidores. Bajo el concepto “Orgullo que avanza”, UIP Joven y Capasu relanzan Paraguayo Como Vos.
Una góndola puede contar mucho sobre un país. La variedad de productos, las marcas que compiten por la atención y el espacio que ocupan hablan también de la capacidad de una industria para crecer y de un mercado que aprendió a reconocer lo que produce.
En Paraguay, esa fotografía cambió. La presencia de productos nacionales en los supermercados pasó de alrededor del 30 % en 2015 a superar actualmente el 70 %, mientras que algunas categorías, entre ellas lácteos y cárnicos, se acercan a una participación casi total.
Ese crecimiento es el punto de partida de la edición 2026 de Paraguayo Como Vos, impulsada por UIP Joven en alianza con la Cámara Paraguaya de Supermercados (CAPASU), que este año se presenta bajo un nuevo concepto: “Orgullo que avanza”.
La campaña fue presentada el 1 de octubre en Delimarket, en el Shopping del Sol, y plantea una evolución respecto a sus primeras ediciones: pasar de identificar simplemente el origen nacional a poner en primer plano las marcas, sus propuestas y aquello que las diferencia.
Para Francisco Martino, presidente de UIP Joven, uno de los desafíos está precisamente en ayudar a que las empresas que todavía están construyendo reconocimiento encuentren un espacio para mostrarse.
“Las marcas nuevas suman visibilidad con esto. La campaña les da la posibilidad de tener una visibilidad diferenciada para los productos nacionales. Están todos los supermercados de Capasu; todos se suman. Es una alianza completa”, explicó.
La estrategia 2026 contempla contenidos audiovisuales, redes sociales y acciones en los puntos de venta, con una comunicación adaptada a las distintas categorías, especialmente alimentos y productos para el hogar.
Pero la historia no termina en la marca. Para Francisco, el valor de una elección también está en todo lo que se activa antes de que un producto llegue al supermercado.
“Cuando uno compra un producto nacional, lo que hace es darle trabajo no solamente al distribuidor, sino a toda la cadena productiva que viene de atrás”, señaló.
El ejemplo del arroz permite dimensionar esa cadena: productores, industria, proveedores de packaging, transporte y distribución forman parte de un mismo circuito económico.
La campaña tampoco busca instalar el concepto desde la lógica de una promoción de precios. El objetivo es generar mayor conocimiento sobre las marcas y abrir espacio para que el consumidor tome su propia decisión frente a la góndola.
La evolución que muestra la góndola es, en ese sentido, apenas la parte visible de un proceso mucho más amplio. Detrás están las empresas que lograron crecer, las nuevas marcas que buscan consolidarse y una cadena productiva que hoy tiene mayor presencia en la vida cotidiana.
