02/10/2026 08:44
Financiamiento inclusivo que se transforma en desarrollo
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
Detrás de cada emprendimiento que crece, cada empresa que invierte y cada familia que progresa, hay un factor clave: el acceso al financiamiento, y el desafío de que esa oportunidad llegue a más personas.
Los bancos nacionales de desarrollo cumplen un rol estratégico en que ese reto se vuelva realidad: movilizan inversiones, reducen riesgos y corrigen brechas de financiamiento en sectores prioritarios. Según el informe El rol de la banca pública de desarrollo en escalar las finanzas sostenibles (PNUD, 2022), estas instituciones administran más de USD 23 billones en activos y representan entre el 10 % y el 12 % de la inversión anual global.
La experiencia paraguaya de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) demuestra cómo la banca de desarrollo puede ampliar oportunidades y dinamizar al sector privado a nivel local.
Un ejemplo concreto es el proceso de modernización impulsado en el Fondo de Garantías del Paraguay (FOGAPY), instrumento financiero desarrollado para mejorar el acceso al crédito de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y empresas intermedias formalizadas, las cuales, de acuerdo al Ministerio de Industria y Comercio, representan el 98 % del ecosistema empresarial y generan el 70 % del empleo formal en Paraguay.
Esta iniciativa busca fortalecer la gestión de riesgos, optimizar procesos y ampliar el acceso al financiamiento para sectores con mayores restricciones crediticias, buscando ampliar el universo de beneficiarios y contribuir al cierre de brechas históricas.
De acuerdo a un estudio publicado por el PNUD en el 2022, las mujeres son, globalmente, una de las poblaciones afectadas por estas brechas de acceso: son propietarias del 30% de las Mipymes formales, de las cuales el 70 % carece de financiamiento para crecer, generando una brecha anual cercana a USD 300.000 millones.
En este contexto cobra especial relevancia la incorporación de la AFD al Programa del Sello de Igualdad de Género para Instituciones Financieras Públicas (SIG-IF), impulsado por CAF y el PNUD. Con ella la institución demuestra su compromiso con una igualdad de género tanto en su estructura y procesos de toma de decisión, como en su oferta de productos y su rol para apoyar el avance hacia un acceso igualitario al crédito y los productos financieros.
La experiencia regional demuestra el potencial de este enfoque. En Argentina, la implementación del SIG-IF permitió desarrollar líneas de crédito y productos financieros para mujeres, beneficiando a más de 3.000 empresas lideradas por ellas.
“Cerrar brechas de financiamiento no es solamente una cuestión de inclusión: es una estrategia de desarrollo. Como banca de desarrollo, nuestro desafío es transformar esas brechas en oportunidades para que más mujeres puedan invertir, emprender, crecer y contribuir al desarrollo del Paraguay”, sostuvo Stella Guillén, presidenta de la AFD.
La Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) recientemente presentada, constituye un hito para la ampliación del acceso y uso efectivo de servicios financieros en Paraguay. Desde nuestra experiencia global en financiamiento sostenible e inclusivo, seguiremos acompañando a aliados como la AFD en el fortalecimiento de soluciones que permitan que más Mipymes, sobre todo aquellas lideradas por mujeres, accedan al crédito, desarrollen proyectos y contribuyan al desarrollo del Paraguay.
