El 7 y 8 de septiembre, el Customer Experience & Innovation Congress reunirá en Paseo La Galería a líderes y empresas para debatir cómo la IA está transformando la experiencia del cliente.
La inteligencia artificial puede responder en segundos, anticipar necesidades, automatizar cobranzas y hasta conversar con un cliente por voz, pero todavía no puede hacer que una persona confíe, elija y quiera volver. Con esa mirada llega la 16ª edición del Customer Experience & Innovation Congress, que se realizará el 7 y 8 de septiembre en el Centro de Eventos del Paseo La Galería.
Bajo el lema The New Human Edge, la propuesta pone en el centro una paradoja que atraviesa a las empresas de todo el mundo y es que la tecnología acelera, pero el factor humano transforma.
El cambio ya está ocurriendo afuera y lo vemos en las compañías más avanzadas que están integrando inteligencia artificial, CRM, ERP, canales conversacionales y automatización para construir experiencias cada vez más rápidas y personalizadas. El desafío ya no es simplemente contestar un mensaje, sino entender qué necesita el cliente, anticiparse y resolverlo con la menor fricción posible.
En ese escenario aparece el llamado CX agéntico: sistemas capaces de ejecutar tareas, tomar decisiones dentro de determinados parámetros y acompañar al cliente a través de distintos momentos del proceso. La IA también llega a la voz, las ventas, las cobranzas y los procesos internos.
Sin embargo, cuanto más tecnología entra en la relación, más valor adquiere aquello que la máquina no puede replicar fácilmente: empatía, criterio, confianza y capacidad de interpretar contextos.
Para Paraguay, esta transformación abre una oportunidad particularmente interesante. El país busca posicionarse como plataforma de servicios y exportación de talento, y una industria capaz de combinar tecnología, atención, conocimiento y talento humano puede convertirse en una ventaja competitiva.
El Congreso pondrá estos desafíos sobre la mesa con casos de empresas como Naranja X, ueno bank, Tupi, Grupo Riquelme y AWS, además de especialistas internacionales y líderes empresariales.
La pregunta de fondo ya no es si las empresas deben incorporar IA. Eso parece inevitable. La verdadera discusión es qué harán con el tiempo que la tecnología les devuelve y cómo lo convertirán en confianza, mejores decisiones y relaciones más valiosas con sus clientes.
