Para el viceministro de Industria, Javier Viveros, una población joven, preparada y con vocación de progreso puede convertirse en una de las mayores ventajas competitivas para sostener esta nueva etapa de crecimiento que presenta el país.
Trabajo en conjunto. El cambio de percepción sobre Paraguay no solo depende de las condiciones económicas y las oportunidades que ofrece el país, sino también de la capacidad de los propios paraguayos para proyectar una imagen de confianza, competitividad y crecimiento.
Para el viceministro de Industria, Javier Viveros, esta transformación forma parte de un proceso que debe involucrar tanto al sector público como al privado y a la sociedad en su conjunto.
Viveros señaló que desde el inicio de la actual administración se planteó la necesidad de impulsar un cambio de mentalidad, no solamente a nivel local, sino también en la forma en que Paraguay se presenta ante el mundo.
“Nosotros tenemos que proyectar lo que queremos que se vea desde afuera y también acá adentro hacer ese cambio que necesitamos para poder seguir creciendo”, sostuvo. En ese sentido, destacó los avances registrados durante los últimos años en materia de imagen y marca país, acompañados por una mayor presencia de Paraguay en eventos internacionales.
Escenario favorable y nuevas oportunidades. El viceministro sostuvo que Paraguay está siendo reconocido en la región como un país ordenado, serio y con oportunidades, mientras que su evolución también genera una mayor atención por parte de las principales economías vecinas. Para Viveros, este escenario debe ser aprovechado para continuar fortaleciendo la confianza y atraer nuevas oportunidades para el país.
El talento joven como ventaja. Uno de los principales activos que identificó Viveros es la estructura demográfica paraguaya. Señaló que aproximadamente el 70 % de la población tiene menos de 40 años y que la edad promedio ronda los 29 años, una característica que considera una ventaja competitiva para el país.
Para Viveros, una fuerza laboral joven representa una oportunidad para incorporar nuevas ideas, energía y capacidad de adaptación.
“Los jóvenes son el motor de nuestro país y van a seguir siéndolo”, afirmó Viveros. Foto: Gentileza
En este contexto, consideró que uno de los atributos más valorados del paraguayo es su disposición a buscar oportunidades y salir adelante. Esta característica, sostuvo, puede convertirse en un factor diferenciador si encuentra las condiciones adecuadas para desarrollarse mediante empleo, formación, emprendimiento y acceso a nuevas oportunidades.
Una tarea colectiva. Más allá de la edad o del lugar que cada persona ocupe, Viveros planteó que el cambio de mentalidad requiere una visión colectiva.
En un escenario marcado por la hiperconectividad y la circulación permanente de información, consideró necesario mantener los pies sobre la tierra, reconocer la experiencia y evitar que las diferencias individuales se conviertan en obstáculos para la construcción de objetivos comunes.