Cuando los motores del Campeonato Mundial de Rally (WRC) comiencen rugir en Paraguay del 27 al 30 de agosto, Pilsen volverá a ocupar un lugar que conoce desde hace décadas. No porque sea una estrategia de marketing, sino porque siempre acompañó los momentos especiales que forman parte de la identidad de los paraguayos.
Mucho antes de que el WRC llegara al calendario internacional, cuando el polvo de los caminos ya reunía a los paraguayos alrededor de una pasión compartida, Pilsen acompañaba esa tradición. Hoy, que vuelve a recibir uno de los espectáculos deportivos más importantes del planeta, la marca renueva ese compromiso desde una convicción que atraviesa a toda Cervepar: demostrar que Paraguay puede organizar eventos con estándares internacionales sin perder su esencia.
Guillermo Martínez, gerente general de Cervepar, aseguró que este desafío trasciende cualquier activación comercial. “Para la firma y Pilsen, acompañar al WRC Paraguay es una forma de seguir apostando por un evento que ya demostró su capacidad para movilizar al país y proyectarlo al mundo. La primera edición marcó un antes y un después en el deporte motor de Paraguay, y hoy el reto es consolidar ese posicionamiento”, sostuvo.
Agregó que el rally no es algo nuevo y que ambos comparten una historia centenaria. “Desde que este deporte empezó a crecer en Paraguay, la marca ha venido acompañándolo. Al igual que el rally, Pilsen forma parte del ADN paraguayo”, señaló.
Detrás de esa presencia también existe una lectura empresarial marcada por un importante movimiento económico. Y es que el WRC no solo genera espectáculo. Moviliza hoteles, restaurantes, comercios, transporte, productores, turismo y cientos de negocios que encuentran una oportunidad.
“Como empresa paraguaya creemos en ese potencial y nos enorgullece ser parte de un evento que aporta tanto al país”, puntualizó Guillermo, dejando entrever que más que una cerveza, Pilsen es una marca país, por lo que si el WRC convierte a Paraguay en una vitrina internacional, Pilsen quiere ser parte de esa imagen.
Orgullo nacional, calidad mundial. Este concepto no aparece por casualidad, pues la empresa entiende que la calidad ya no solo se mide por el producto, sino también por la experiencia que ofrece a los consumidores.
Por eso el patrocinio va acompañado de campañas de consumo responsable, propuestas para los fanáticos y una presencia pensada para enriquecer el evento. “No se trata simplemente de estar presentes en un evento, sino de entender qué significa para la gente y compartir esa pasión”, indicó.
Guillermo dijo que uno de los ejes de esta edición será ampliar el impacto económico del rally. Para lograrlo, la compañía fortalecerá el trabajo con despensas y comercios para que también puedan beneficiarse del movimiento que genera la competencia.
Al mismo tiempo, renovará su respaldo a Diego Domínguez, uno de los máximos referentes del automovilismo paraguayo. “Nos llena de orgullo volver a acompañarlo como embajador de Pilsen. Renovar ese apoyo refleja nuestra convicción de respaldar al talento paraguayo, que hoy lleva nuestra bandera a la máxima categoría del rally mundial”, refirió.
Para concluir mencionó que en Cervepar trabajan todos los días con altos estándares de calidad, incorporando innovación y mejora continua para ofrecer productos de excelencia.