La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) confirmó que un número creciente de familias está optando por el programa Che Róga Porã 3.0 en lugar del tradicional crédito Primera Vivienda. La ampliación del límite de ingresos, de seis a nueve salarios mínimos, junto con mejores tasas, mayores montos de financiamiento y nuevas modalidades de acceso, está reconfigurando el mercado de los créditos para la casa propia en Paraguay.
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) confirmó que el programa Che Róga Porã 3.0 capta cada vez más interesados en detrimento del producto Primera Vivienda, una señal de que las nuevas condiciones de financiamiento están modificando las preferencias de quienes buscan acceder a una vivienda propia.
Según el gerente general de la AFD, Fernando Lugo, el crédito Primera Vivienda continúa disponible, pero la última actualización de Che Róga Porã ofrece ventajas que lo vuelven más competitivo. Entre los principales cambios figura la ampliación del límite de ingresos familiares, que pasó de seis a nueve salarios mínimos, permitiendo que un mayor número de hogares pueda acceder al programa.
Fernando Lugo, gerente general de la AFD. Foto: Gentileza
La nueva versión también incrementó la capacidad de financiamiento. En Asunción, el departamento Central y los distritos de Nueva Asunción, Benjamín Aceval y Villa Hayes, los préstamos pueden alcanzar hasta 275 salarios mínimos, equivalentes a unos G. 837 millones, para viviendas cuyo valor llegue hasta 380 salarios mínimos, alrededor de G. 1.156 millones.
Para los hogares con ingresos de entre uno y seis salarios mínimos, el programa mantiene una tasa de interés de hasta 6,5 %, mientras que para quienes perciben entre más de seis y hasta nueve salarios mínimos la tasa llega a 9,9 %, con plazos de financiación de hasta 30 años.
La evolución del programa no solo se refleja en sus condiciones financieras. Che Róga Porã nació orientado a la adquisición de viviendas en proyectos habilitados por el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), pero hoy también financia la compra de viviendas terminadas, la construcción sobre terreno propio, la adquisición de terrenos con construcción, además de refacciones, ampliaciones y terminaciones de inmuebles.
Otra de las innovaciones es la incorporación de paraguayos residentes en el exterior. El esquema permite acceder al financiamiento a connacionales con ingresos de hasta USD 7.000 mensuales en el país donde trabajan, ampliando el universo de potenciales beneficiarios.
En este nuevo escenario, Primera Vivienda conserva su vigencia como herramienta crediticia para personas que aún no poseen una vivienda y cuyos ingresos familiares no superan los ocho salarios mínimos. Sin embargo, desde la propia AFD reconocen que el atractivo de Che Róga Porã 3.0 está impulsando una migración de la demanda hacia este programa, gracias a sus tasas más convenientes, mayores montos financiables y un abanico más amplio de soluciones habitacionales.
Por su parte, Mi Casa continúa siendo la alternativa más flexible del portafolio de la banca de desarrollo. A diferencia de los otros programas, no establece un límite de ingresos familiares, permite operaciones tanto en guaraníes como en dólares y financia hasta G. 1.500 millones, con condiciones que son definidas por cada entidad financiera sobre la base de la tasa establecida por la AFD.
Las distintas opciones de financiamiento estarán disponibles para consulta durante la Expo y Foro Che Róga Porã, prevista para el 25 y 26 de julio en el Puerto de Asunción. El encuentro reunirá a bancos, financieras, cooperativas, desarrolladores inmobiliarios y autoridades del sector, en un contexto en el que Paraguay aún enfrenta un déficit habitacional superior a 1,1 millones de viviendas, uno de los principales desafíos para el desarrollo económico y social del país.