Esta herramienta abre una nueva vía para atraer capital extranjero mediante una inversión mínima de USD 200.000. Cadiem fue la primera casa de Bolsa en concretar radicaciones bajo este esquema. Natalia Trinidad, directora de Negocios de la firma, explica su impacto y por qué Paraguay comienza a posicionarse como un nuevo destino para inversores.
Hasta hace pocos meses era difícil imaginar que un empresario extranjero pudiera obtener la residencia permanente invirtiendo a través de la Bolsa. ¿Qué cambió con la llegada del Investor Pass?
El cambio fue muy rápido. A partir de la implementación del Investor Pass comenzaron a multiplicarse las consultas de empresarios interesados en conocer el mercado de capitales paraguayo y entender cómo traer sus inversiones al país.
Nosotros trabajamos desde hace muchos años con aliados estratégicos que ven a Paraguay como un centro de oportunidades financieras. Ellos empezaron a presentarnos cada vez más potenciales inversores. Antes concretábamos dos o tres reuniones por mes; hoy ya estamos atendiendo entre cuatro y seis personas que llegan específicamente con la intención de invertir y radicarse en Paraguay. Lo más gratificante fue acompañar personalmente todo el proceso, desde la primera reunión hasta la entrega de la Constancia de Inversionista Extranjero y la posterior residencia permanente.
Muchos creen que el Investor Pass es solamente un trámite migratorio. ¿Por qué una casa de Bolsa termina siendo un actor central dentro del proceso?
Porque el Investor Pass no se limita a obtener una residencia. Requiere estructurar correctamente una inversión de al menos USD 200.000 dentro del mercado de valores o en proyectos inmobiliarios habilitados.
La función de una casa de Bolsa es asesorar al inversor, ayudarlo a elegir el instrumento que mejor se adapta a su perfil y acompañarlo durante todo el recorrido. En nuestro caso, además, trabajamos de manera coordinada con estudios jurídicos especializados para cubrir tanto la parte financiera como la legal. Al final, el inversor encuentra un acompañamiento integral que le permite entender cómo funciona Paraguay y avanzar con seguridad.
Para un empresario que hoy está evaluando radicarse en Paraguay, ¿cómo es el camino desde la decisión de invertir hasta obtener la residencia permanente?
Todo comienza con la definición de la estrategia de inversión. Se selecciona alguno de los vehículos habilitados, como fondos de inversión, bonos, acciones o alternativas inmobiliarias que cumplen con el régimen. Una vez realizada la inversión, se emite la Constancia de Inversión y se organiza toda la documentación personal, incluyendo antecedentes, apostillas y traducciones cuando corresponda.
Luego se presenta el expediente ante el Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas (SUACE) para solicitar la Constancia de Inversionista Extranjero (CIE) ante el Ministerio de Industria y Comercio. Con esa constancia ya se inicia el trámite de residencia permanente ante Migraciones. Nuestro trabajo es acompañar cada una de esas etapas para que el proceso sea lo más ágil posible.
Cadiem fue la primera casa de Bolsa en concretar estas operaciones. ¿Qué desafíos implicó abrir un camino que todavía no tenía antecedentes?
Ser pioneros significó construir un procedimiento prácticamente desde cero. Tuvimos que coordinar con bancos, estudios jurídicos, el Ministerio de Industria y Comercio y nuestros equipos internos para resolver cuestiones que todavía no estaban definidas.
Uno de los principales desafíos era encontrar la forma de canalizar la inversión cuando el extranjero todavía no contaba con documentación paraguaya. También desarrollamos nuevos procesos internos, diseñamos certificados específicos y validamos junto con las autoridades que toda la documentación cumpliera exactamente con lo que exige la ley.
Ese aprendizaje hoy nos permite conocer cada etapa del proceso y posicionarnos como un referente en este segmento.
¿Qué tipo de oportunidades encuentra hoy un inversor extranjero dentro del mercado de capitales paraguayo?
Existe un portafolio bastante amplio. El inversor puede acceder a fondos de inversión, fondos mutuos, bonos corporativos, acciones de empresas líderes e incluso proyectos inmobiliarios como el Fondo de Inversión Link Center.
Lo importante es que el mercado ofrece distintas alternativas para cumplir con el monto mínimo exigido por el Investor Pass y, al mismo tiempo, construir un portafolio acorde a los objetivos de cada persona.
En ese escenario, ¿el capital extranjero privilegia el dólar o empieza a mirar también inversiones en guaraníes?
Hasta ahora la mayoría de las operaciones fueron en dólares porque forman parte de estrategias internacionales de diversificación patrimonial. Sin embargo, también existe interés por inversiones en guaraníes debido a la estabilidad de la moneda. Quienes proyectan instalarse en Paraguay saben que una parte importante de sus gastos futuros será en moneda local, por lo que es natural pensar en carteras que combinen ambas monedas.
¿Quiénes son los empresarios que hoy están golpeando la puerta de Cadiem gracias al Investor Pass?
Estamos recibiendo principalmente empresarios vinculados al desarrollo de software, aplicaciones móviles, hotelería, industria y proyectos de maquila. También tenemos consultas de empresarios australianos, suizos y de otros países europeos que ya administran patrimonios importantes en distintos mercados y ven a Paraguay como una nueva oportunidad para diversificar sus inversiones y establecerse.
Cuando conocen el mercado paraguayo, ¿hacia qué instrumentos orientan primero sus inversiones?
Principalmente hacia bonos y productos de renta fija, porque son instrumentos que conocen muy bien. También muestran mucho interés por los fondos de inversión y suelen sorprenderse cuando comparan las rentabilidades que ofrece hoy Paraguay con las de otros mercados desarrollados.
¿Cambian las expectativas según el origen del inversor?
Sí. El europeo suele enfocarse primero en los impuestos, las comisiones y la estructura de costos. Está acostumbrado a mercados con alta presión tributaria y tasas de interés muy bajas. El inversor de la región pone más atención en la estabilidad económica y en las posibilidades de crecimiento. En ambos casos valoran que Paraguay sea un mercado con baja volatilidad.
En la competencia regional por atraer grandes patrimonios, ¿contra quién compite realmente Paraguay?
Todos los países tienen fortalezas. Uruguay desarrolló durante muchos años un ecosistema financiero muy sólido y Brasil posee un mercado de capitales mucho más maduro. Nosotros aprendemos de esas experiencias y adaptamos esas mejores prácticas a la realidad paraguaya.
Hoy Paraguay tiene una ventaja muy importante: combina estabilidad macroeconómica, reglas claras, un esquema tributario competitivo y un mercado que todavía ofrece un enorme potencial de crecimiento. Creo que esa combinación hará que cada vez más empresarios miren al país como una oportunidad para invertir, desarrollar negocios y construir patrimonio.
Si esta tendencia continúa, ¿cómo imagina a Cadiem dentro de algunos años?
Creemos que este es apenas el comienzo. Nuestra expectativa es desarrollar un equipo especializado exclusivamente en atención a clientes internacionales. El extranjero necesita mucho más que una inversión; necesita comprender cómo funciona Paraguay, dónde instalarse, qué oportunidades existen y quién puede acompañarlo durante ese proceso. Queremos ofrecer un servicio integral que convierta a Cadiem en la puerta de entrada para quienes elijan al país como destino de inversión y residencia.