La digitalización de los CDA facilitará las operaciones y fortalecerá el mercado de valores paraguayo. Foto: Ilustrativa
06/07/2026 10:12
Los CDA dejan el papel y dan el salto a la era digital
Desde agosto comenzará a operar el sistema de Certificados de Depósito de Ahorro electrónicos (CDA-e), una transformación impulsada por el Banco Central del Paraguay (BCP) que apunta a modernizar uno de los principales instrumentos de ahorro del país, agilizar las operaciones y fortalecer la transparencia del mercado financiero.
Los tradicionales certificados físicos dejarán paso a un esquema completamente electrónico, en el que la emisión, custodia, transferencia y liquidación de los títulos se realizarán mediante anotaciones en cuenta administradas por la Depositaria de Valores del Banco Central (DEPO). La iniciativa busca reducir costos operativos, minimizar riesgos y facilitar la negociación de estos instrumentos.
La digitalización representa un cambio significativo para un mercado en el que los CDA concentran una porción importante del ahorro formal. De acuerdo con el BCP, estos instrumentos representan alrededor del 43 % de los depósitos del sistema financiero y cerca del 35 % de las negociaciones del mercado secundario, lo que explica el impacto que tendrá la reforma sobre bancos, financieras e inversionistas.
Uno de los efectos más esperados es un mayor dinamismo en el mercado secundario. Actualmente, gran parte de las transferencias de CDA requiere procesos administrativos y endosos de certificados físicos. Con la versión electrónica, las operaciones podrán ejecutarse con mayor rapidez, seguridad y trazabilidad, facilitando la compra y venta de estos títulos entre entidades financieras e inversionistas institucionales.
La modernización también fortalecerá la supervisión de los organismos de control. Al contar con registros electrónicos centralizados, instituciones como la Superintendencia de Bancos, la Superintendencia de Valores, el Fondo de Garantía de Depósitos y Seprelad podrán acceder a una trazabilidad más eficiente de las operaciones, alineando al sistema financiero paraguayo con estándares internacionales de transparencia.
Los especialistas consideran que la transición tendrá un efecto similar al experimentado años atrás con la migración de los bonos físicos a plataformas electrónicas, proceso que permitió incrementar la liquidez y simplificar las transacciones en el mercado de capitales. La expectativa es que la eliminación del soporte físico reduzca la carga operativa y genere un mayor volumen de negociación.
Más allá del cambio tecnológico, la implementación de los CDA electrónicos constituye un paso relevante en la modernización del sistema financiero paraguayo. La digitalización promete mejorar la eficiencia operativa, aumentar la seguridad jurídica de las transacciones y fortalecer la confianza de los inversionistas, elementos considerados clave para el desarrollo del mercado de capitales y la profundización del ahorro formal en el país.
