Con una inversión inteligente en economía circular, la empresa paraguaya ingresó al prestigioso Portal de Casos del Pacto Global de la ONU. Su modelo de “doble reciclaje” reduce un 70% el consumo de agua dulce y sirve de guía para industrias de todo el planeta.
Un caso paraguayo ya inspira al mundo. Ayer, Nutrihuevos presentó oficialmente su incorporación al Portal de Casos de Estudio del Pacto Global de las Naciones Unidas, donde su innovador sistema para reutilizar aguas residuales y reducir en un 70% el consumo de agua dulce pasó a formar parte de las experiencias empresariales que sirven de referencia para compañías de todo el mundo.
No se trata de un premio ni de una certificación. El reconocimiento tiene un alcance mucho mayor: desde ahora, cualquier empresa, investigador, universidad o institución que busque ejemplos reales de sostenibilidad podrá encontrar el caso paraguayo dentro de la biblioteca internacional del Pacto Global de la ONU
El proyecto nació dentro de Las Tacuaras S.A., empresa propietaria de la marca Nutrihuevos, donde el desafío era reducir el impacto ambiental generado en la fabricación de maples de cartón para huevos.
En lugar de limitarse a tratar las aguas residuales para cumplir con la normativa, la compañía decidió ir un paso más allá y preguntarse: ¿y si ese residuo pudiera volver al proceso productivo?
La respuesta dio origen a un sistema de “doble reciclaje”. Por un lado, el agua utilizada en la planta deja de ser un desecho y vuelve a utilizarse dentro del proceso industrial.
Por otro, la pulpa de papel que antes terminaba como residuo ahora se recupera para fabricar nuevos embalajes. En otras palabras, el agua se reutiliza y el papel también.
El dato que llamó la atención de Naciones Unidas. Gracias a este modelo de economía circular, la empresa logró reducir hasta un 70% el consumo de agua dulce, un indicador especialmente relevante en un contexto donde la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales desafíos para la industria mundial.
Pero el ahorro de agua no fue el único aspecto destacado. La planta tiene capacidad para tratar 65 metros cúbicos de aguas residuales por día, equivalente a unos 65.000 litros diarios. Además, recupera alrededor de 3,5 kilos de fibra de papel por cada metro cúbico tratado, material que vuelve a convertirse en materia prima para fabricar nuevos maples.
Es decir, lo que antes era considerado un desperdicio hoy vuelve a ingresar al circuito productivo.
Una inversión que también genera ahorro. Detrás del proyecto hubo una inversión cercana a USD 72.700, destinada a desarrollar el sistema de tratamiento y recuperación.
Según el caso publicado por Naciones Unidas, además del beneficio ambiental, el proyecto genera una disminución de costos operativos al reducir tanto el consumo de agua como la compra de materia prima, con una recuperación estimada de la inversión en aproximadamente cinco años.
La experiencia demuestra que la sostenibilidad no necesariamente implica mayores costos, sino que puede convertirse en una estrategia de eficiencia y competitividad.
Más que tecnología, un cambio cultural. Uno de los aspectos más valorados por el Pacto Global fue que la innovación no quedó limitada a la instalación de una nueva planta.
La empresa capacitó a sus colaboradores, incorporó indicadores ambientales en la gestión diaria y promovió una cultura interna enfocada en la mejora continua y el aprovechamiento responsable de los recursos.
El objetivo dejó de ser únicamente producir más para empezar a producir mejor.
¿Por qué este reconocimiento es importante? El Portal de Casos de Estudio del Pacto Global de las Naciones Unidas reúne experiencias empresariales de distintos países que ofrecen soluciones concretas a desafíos ambientales, sociales y de gobernanza.
No cualquier iniciativa forma parte de esta plataforma. Los casos seleccionados deben demostrar resultados medibles, potencial de réplica y una contribución real a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Que una empresa paraguaya haya sido incorporada significa que su experiencia puede ser consultada e incluso replicada por organizaciones de cualquier parte del mundo.
Paraguay gana visibilidad con un caso de impacto global. La incorporación de Nutrihuevos posiciona a Paraguay en una vitrina internacional donde habitualmente aparecen experiencias de grandes compañías de distintos continentes.
El caso demuestra que la innovación también puede surgir desde industrias locales y que una solución desarrollada para resolver un problema cotidiano puede terminar convirtiéndose en un modelo de referencia global.
En un escenario donde las empresas enfrentan crecientes exigencias en materia ambiental, el ejemplo paraguayo deja una enseñanza clara: los residuos pueden transformarse en recursos, el ahorro puede convertirse en innovación y la sostenibilidad puede ser, al mismo tiempo, una ventaja competitiva y una historia capaz de inspirar al mundo.