¿Cuán importante es un contrato bien analizado y ajustado a las necesidades de quien lo firma? De esto habla Lorena Juliana Chamorro Díaz, abogada de Eunomia Consultora.
Analizar la situación, ajustar los criterios a la necesidad legal-operativa y asegurarse de que todo se encuentre dentro del marco legal vigente otorga seguridad al proyecto, independientemente de su naturaleza.
“Existen diversos tipos de contratos y, en la actualidad, la modernización de los servicios y la formalización impulsada por el Estado nos llevan a ser más precisos al momento de redactar estos documentos, que son la base de la vinculación legal”, expresó Lorena.
1- Identificar el objeto del contrato: Definir con claridad el objeto permite ceñir las bases legales al tipo de proyecto (servicios, suministros, laborales, inversión, revenue share o joint venture) y a las partes firmantes, que deben estar habilitadas para evitar nulidades del acto jurídico.
2- Alcance y responsabilidades: Establecer estos puntos otorga seguridad sobre hasta dónde llega la exigencia de cada parte y quién asume cada responsabilidad.
3- Plazo, precio, forma de pago y condiciones: Definir el plazo y el precio genera estabilidad presupuestaria y evita gastos no previstos. Establecer la forma de pago y sus condiciones permite evitar reclamos posteriores y asegurar su exigibilidad.
4- Indemnizaciones y penalidades: Estos mecanismos obligan a las partes a cumplir el objeto del contrato y resguardan los intereses financieros y legales.
5- Confidencialidad y propiedad intelectual: La confidencialidad es clave para proteger la información. También se define quién será el titular de los productos, servicios o trabajos una vez finalizado el contrato.
6- Cláusulas de resolución o terminación: Permiten establecer qué ocurre ante incumplimientos o causas de fuerza mayor, definiendo responsabilidades y condiciones de finalización anticipada.
7- Solución de conflictos: Determina los mecanismos para resolver disputas: negociación directa, mediación, arbitraje o tribunales, según corresponda.
8- Firma: Es el acto de formalización del contrato. Debe verificarse la identidad y habilitación de las partes. En caso de firma electrónica, esta debe ser cualificada para garantizar su validez.
