El 1 de julio de 2026, el BID reunirá en Asunción a actores clave para analizar cómo Paraguay puede convertir el acuerdo Mercosur–UE en crecimiento real y competitivo.
El Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea vuelve a posicionarse como una de las oportunidades comerciales más relevantes para Paraguay en décadas. Sin embargo, su potencial no depende solo de la firma o la apertura formal de mercados, sino de la capacidad del país para transformar estructura productiva, competitividad y logística.
En ese contexto, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) organiza un espacio de diálogo clave en Asunción, donde se presentarán resultados sobre las posibles repercusiones del acuerdo para Paraguay y se debatirán oportunidades concretas para el sector productivo.
El encuentro se realizará el 1 de julio de 2026, de 9:00 a 11:45, en el Hotel Tryp de Asunción, y reunirá a representantes del sector público, privado y organismos multilaterales para analizar cómo convertir la apertura comercial en crecimiento real.
Nuevas oportunidades. El Mercosur- UE no solo implica acceso preferencial a uno de los mercados más exigentes del mundo, sino también la necesidad de cumplir estándares elevados en calidad, trazabilidad, sostenibilidad y regulación.
Para Paraguay, el desafío es doble: aprovechar la ventaja exportadora sin perder competitividad frente a economías más industrializadas de la región.
Infraestructura, productividad y escala: el verdadero cuello de botella
Uno de los puntos centrales del debate es la brecha estructural que aún limita al país. Por eso, se abordarán temas como costos logísticos elevados en comparación regional, dependencia de commodities con bajo valor agregado, necesidad de mayor industrialización del agro, limitaciones en infraestructura de transporte y energía, escala productiva insuficiente en sectores no tradicionales.
Sin mejoras en estos factores, el acceso al mercado europeo podría traducirse en una oportunidad parcial y no en una transformación estructural.
El rol del sector privado y la atracción de inversiones. El acuerdo también reconfigura el mapa de inversiones. Europa puede convertirse en un socio clave para atraer capital en sectores como agroindustria de valor agregado, energías renovables, logística y hubs regionales, manufactura liviana y alimentos procesados
Pero los analistas coinciden en que el factor decisivo será la capacidad del país para ofrecer previsibilidad regulatoria, estabilidad macroeconómica y capital humano calificado.
Más que comercio: un test de competitividad país