Víctor Pavón
Presidente del Centro de Estudios Sociales (CES)
Paraguay es un país unitario. El Estado está fundado bajo esta consigna que, por cierto, proviene desde la colonia y perdura hasta nuestros días. Es demasiado tiempo. El unitarismo implica control, decisiones desde un centro de poder e impide la competencia entre las zonas o departamentos territoriales.
Esta concentración del poder es contraria a la libertad individual y la propiedad de cada quien. Si el poder está concentrado en un único centro decisorio, la libertad y la propiedad se ven afectadas. Y la razón está en lo que la historia enseña: el poder tiende a crecer y aumentar su área de influencia.
Luego de tantos años de unitarismo con una descentralización mal hecha como la que tenemos desde la puesta en marcha en la Constitución de 1992, es tiempo del federalismo. Desconcentrar el poder para intentar su concentración. Hacer que el poder no esté lejos de la gente, del pueblo.
Para profundizar sobre lo expresado, antes considero necesario lo siguiente. ¿Qué es gobernar? Esto implica la existencia de un gobierno. Significa que algunos miembros de la sociedad tendrán la función de cuidar de un determinado territorio para evitar la violencia proveniente de los que están dentro y fuera.
Pero, ¿por cuánto tiempo y cómo se obtendrán los recursos para contar con armas y otros que hagan posible esta función? Una colaboración voluntaria entre tanta gente es difícil. No todos estarán dispuestos a dar parte de su dinero y el mismo monto. El origen del impuesto nace de ese modo. Se paga, caso contrario sobrevienen las multas y la cárcel.
¿Qué impuesto será el que corresponda imponer a todos? Cuando los habitantes de un territorio determinado no ven contraprestación por el dinero que pagaron o, mejor dicho, que les fue confiscado, aparece la rebelión. Sobre esto hay suficiente testimonio en la historia.
¿No sería entonces mejor y más eficiente dividir el territorio en zonas menos extensas para que sus habitantes decidan por sí mismos sobre lo que les conviene y evitar la concentración del poder que conlleva arbitrariedad? El federalismo es una respuesta.