La música volverá a unir a miles de paraguayos en torno a una causa que trasciende escenarios y melodías. El próximo jueves 4 de junio, desde las 19:00, se realizará el esperado sorteo de la Gran Rifa “Sonidos de la Tierra” 2026, una iniciativa solidaria que desde hace más de una década genera recursos para fortalecer las escuelas de música comunitarias distribuidas en distintos puntos del país.
Se pondrán en juego 104 premios, incluyendo reconocimientos especiales para cada departamento del Paraguay. Pero detrás de cada cupón de G. 10.000 existe mucho más que la posibilidad de ganar un automóvil, dinero en efectivo o electrodomésticos, hay niños aprendiendo violín en pequeñas comunidades, jóvenes encontrando oportunidades a través del arte y escuelas musicales que continúan abiertas gracias al apoyo ciudadano.
“Si hay música, ganamos todos” es el lema que acompaña esta edición y resume el espíritu de una campaña que convirtió a la solidaridad en una poderosa herramienta de transformación social.
Entre los premios principales figuran un automóvil Volkswagen Polo Track 2026, G. 10 millones en efectivo, una motocicleta, un generador eléctrico, electrodomésticos, vouchers de hoteles, entradas para conciertos y productos de marcas aliadas.
La organización recuerda que los cupones pueden adquirirse a través del WhatsApp (0974) 774800 y mediante los canales oficiales de Sonidos de la Tierra.
La Gran Rifa nació en 2012 con el objetivo de generar fondos para que las escuelas de música de la red pudieran mejorar su infraestructura y adquirir instrumentos. Quince años después, la iniciativa se consolidó como uno de los principales mecanismos de financiamiento comunitario para sostener el trabajo cultural y educativo que realiza Sonidos de la Tierra en Paraguay.
Fundada en 2002 por el maestro Luis Szarán, la organización se convirtió en un referente regional por utilizar la música como motor de inclusión, educación en valores y desarrollo comunitario. A través de orquestas juveniles y programas formativos, miles de niños, niñas y jóvenes encontraron en la música un espacio de pertenencia, disciplina y crecimiento.
El impacto no se limita al ámbito artístico. Muchas de las escuelas impulsan además proyectos ambientales, reciclaje comunitario y actividades culturales que fortalecen el tejido social de las comunidades. De allí que cada cupón vendido representa, en ese sentido, una pequeña inversión colectiva en educación, cultura y oportunidades.