Paraguay se posiciona como alternativa industrial para empresarios de Santa Catarina, que buscan eficiencia, energía y menores costos, expresó Javier Viveros, viceministro del MIC durante su participación en Conexa donde presentó las bondades del país ante más de 4.000 empresarios brasileños.
Paraguay empieza a aparecer con más fuerza en el radar industrial brasileño no como un mercado más, sino como una pieza curiosa dentro de la expansión productiva de uno de los estados más industrializados de la región: Santa Catarina.
Y la razón no está en el discurso político, sino en una combinación de factores que, vistos desde afuera, parecen casi una “anomalía competitiva” en el mapa sudamericano.
En un contexto donde la industria catarinense se caracteriza por altos niveles de sofisticación, exportación y competencia global, el desafío ya no es producir más, sino producir con mayor eficiencia. Es ahí donde Paraguay comienza a llamar la atención al ser un país con energía abundante y estable, costos operativos más bajos y un régimen de maquila que permite transformar producción local en plataforma de exportación regional.
Lo curioso es la lógica del interés. No se trata de empresas buscando nuevos clientes, sino de empresas buscando nuevos territorios de producción. Para muchos empresarios de Santa Catarina, Paraguay es como una extensión posible de su propio sistema industrial, pero con menos fricción; es decir menos carga impositiva, mayor disponibilidad de energía y espacio para escalar sin saturación.
“Presentamos a Paraguay ante más de 4.000 empresarios, mostrando las oportunidades de integración que tenemos y cómo podemos desarrollar políticas que integren la cadena productiva entre Paraguay y Santa Catarina para generar más oportunidades tanto para nuestros compatriotas como para las empresas del Brasil”, expresó Javier Viveros, viceministro del MIC durante su participación en CONEXA 2026, uno de los principales encuentros empresariales del vecino país.
Asimismo, afirmó que el Gobierno del Paraguay considera a la industrialización como el camino hacia la prosperidad, el crecimiento económico y el desarrollo del país.
Cabe mencionar que la misión comercial contó además con el acompañamiento del agregado comercial de Rediex en Brasil, Jhonny Ojeda.
El viceministro Viveros participa del evento conocido como Conexa, que reúne a empresarios y altos ejecutivos en Brasil.FOTO: GENTILEZA
Otro elemento que sorprende en este vínculo es la logística. Paraguay, tradicionalmente visto como un país mediterráneo, empieza a ser leído como un nodo estratégico dentro de corredores regionales que conectan el Atlántico y el interior de Sudamérica. Eso convierte al país en una plataforma de reexportación y no solo de consumo o producción interna.
Las misiones empresariales que llegan desde Brasil, particularmente desde polos industriales como Santa Catarina, no son visitas de exploración general. Son recorridos técnicos, casi quirúrgicos, donde se analiza dónde y cómo podría instalarse parte de una cadena de producción sin perder competitividad global.
En ese escenario, Paraguay deja de ser un actor periférico para convertirse en una opción funcional dentro de la estrategia industrial de una de las regiones más desarrolladas de Brasil. Y lo más llamativo es que el interés no surge de una promoción reciente, sino de una búsqueda estructural. Ahora, la pregunta es cómo seguir creciendo cuando el propio ecosistema industrial ya alcanzó altos niveles de presión y costo.
En otras palabras, lo que está ocurriendo no es una visita comercial. Es un rediseño silencioso de mapas productivos en el Mercosur, donde Paraguay empieza a ocupar un lugar inesperado: el de alternativa eficiente en la ecuación industrial de Santa Catarina.