El té dejó de ser solo una bebida para convertirse en una experiencia turística y cultural. Según datos de la FAO, es la segunda bebida más consumida del mundo después del agua y sustenta a más de 13 millones de personas a nivel global. Foto: Gentileza
17/05/2026 12:01
El té conquista el turismo: 8 destinos donde la segunda bebida más consumida del mundo se vuelve experiencia
El té dejó de ser solo una bebida para convertirse en una experiencia turística y cultural. Según datos de la FAO, es la segunda bebida más consumida del mundo después del agua y sustenta a más de 13 millones de personas a nivel global.
En el marco del Día Internacional del Té, que se celebra cada 21 de mayo, la plataforma para reservar visitas guiadas, excursiones y actividades turísticas en todo el mundo, Civitatis, detectó un creciente interés de viajeros paraguayos y del Cono Sur por actividades ligadas a rituales, gastronomía y tradiciones vinculadas a esta infusión milenaria.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el té es la segunda bebida más consumida del mundo después del agua y sustenta a más de 13 millones de personas a nivel global.
Rodeado de arrozales y vida rural en el norte de Vietnam, Tam Coc define la cultura del té por la pausa, la hospitalidad local y la profunda conexión con la naturaleza. El té de loto es la joya local. Foto: Gentileza
Desde la plataforma señalaron que el auge del turismo experiencial y gastronómico está impulsando nuevas propuestas relacionadas con el bienestar, la pausa y la conexión cultural. “Hoy vemos que esa conexión evoluciona hacia la curiosidad por conocer cómo se vive el té en otras culturas”, explicó Nicolás Posse de la plataforma.
Entre los destinos destacados aparecen:
Miyajima, una isla sagrada de Japón, ubicada en el mar interior de Seto, en la bahía de Hiroshima, donde el té es un atractivo entre ceremonias tradicionales japonesas.
Furnas,Portugal, entre paisajes volcánicos y plantaciones de té en la isla de São Miguel, dentro del archipiélago de las Azores.
En Miyajima, el té es un atractivo entre ceremonias tradicionales japonesas. Foto: Gentileza
Marrakech, donde el té de menta simboliza hospitalidad en el oeste de Marruecos, en el norte de África.
Londres, con el clásico afternoon tea (té de la tarde) con vista al rio Támesis, con las mejores opciones que combinan la tradicional pastelería británica con panorámicas espectaculares de la ciudad.
En Furnas los turistas son atraídos por paisajes volcánicos y plantaciones de té en la isla de São Miguel. Foto: Gentileza
Tam Coc, rodeado de arrozales y vida rural en el norte de Vietnam, dentro de la provincia de Ninh Binh, donde la cultura del té se define por la pausa, la hospitalidad local y la profunda conexión con la naturaleza. El té de loto es la joya local.
Boston, en la capital del estado de Massachusetts, Estados Unidos, con experiencias ligadas al histórico Boston Tea Party en un museo flotante sobre el canal Fort Point.
En Londres, con el clásico afternoon tea con vista al rio Támesis, con las mejores opciones que combinan la tradicional pastelería británica. Foto: Gentileza
Shanghái, China, donde el té forma parte de la vida cotidiana urbana, con casas de té tradicionales y el mercado del té.
Delhi, en la India, con el tradicional chai, el ritual diario más importante de la ciudad, como símbolo cultural.
La tendencia refleja cómo el turismo gastronómico gana cada vez más espacio entre viajeros que buscan conectar con las culturas a través de sus hábitos y tradiciones más cotidianas.
En Delhi, las Chai Tapris son pequeños puestos ambulantes en las aceras. Foto: Gentileza
