Guido Brítez, socio gerente de Sunergos. Foto: Christian Meza.
15/05/2026 10:01
Preguntas ingenuas
Guido Brítez
Socio gerente de Sunergos
En las entrevistas de selección, preguntas ingenuas son aquellas que no agregan ningún valor para evaluar a los postulantes por ser fácilmente manipulables o ensayadas de memoria, y por lo tanto son una pérdida de tiempo, por ejemplo:
1. “¿Te llevabas bien con tus jefes (o compañeros de trabajo)?”
No ha de existir una pregunta más ingenua que esta. Obviamente que todos dirán que se llevaban bien. Lo mismo ocurre con la pregunta: “¿Como te llevabas con tus jefes (o compañeros)?”.
Una mejor sería “Contame una situación en la que tuviste una diferencia de opinión con un compañero o jefe, ¿qué sucedió?, lo cual permite conocer de manera rápida y profunda los valores, puntos de vista y el razonamiento del postulante, especialmente al profundizar con preguntas tipo: “¿Que pensabas cuando escuchabas la opinión contraria a la tuya?
2. ¿Conoces Excel? o ¿Sabes trabajar en equipo?
Estas preguntas son también ingenuas porque sus respuestas son manipulables. En relación a las habilidades técnicas, siempre será útil realizar tests de conocimiento. Una mejor pregunta sobre conocimientos de Excel es por ejemplo “Contame detalles de la planilla más difícil que preparaste utilizando Excel, ¿Qué hiciste? Para conocer las habilidades humanas en general, incluyendo trabajo en equipo, son mejores las preguntas tipo: Contame una situación en la que un compañero te culpó por algo que no hiciste ¿Qué sucedió? Esta pregunta puede traer mejor información sobre las habilidades interpersonales del postulante.
3. ¿Estás dispuesto a viajar al interior del país?
No recomiendo hacer esta pregunta sin antes conocer la opinión del postulante sobre “viajes al interior”. Es mejor siempre conocer primero si el postulante en sus trabajos anteriores viajaba al interior, en que días de la semana viajaba, cuál fue su experiencia, que piensa ahora, etc. y luego, habiendo conocido su opinión, preguntarle de manera directa: “¿Estás dispuesto a viajar al interior como parte de tus responsabilidades?”
4. Contame un problema difícil que te sucedió y ¿cómo lo resolviste exitosamente?
La pregunta en sí es valiosa, sin embargo, no son útiles las palabras “resolviste exitosamente” porque restringe la respuesta solo a “soluciones exitosas”, lo cual de por sí excluye problemas que no pudo resolver. Es mejor simplemente preguntar “Contame un problema difícil que te sucedió y ¿qué hiciste?”, que es más amplia.
5. Contame sobre vos…o ¿Quién es X (el postulante)?
Estas preguntas pueden sorprender al postulante y poner su mente en blanco. Además, puede aprovechar para hacer el “autobombo” y no dar información equilibrada sobre sí mismo. Algunos postulantes podrían ser ecuánimes en sus respuestas, sin embargo, siempre será mejor preguntar sobre hechos sucedidos o el típico “tres adjetivos que te caracterizan”, y luego preguntar sobre hechos reales que avalen cada adjetivo.
6. ¿Qué harías si……? o ¿Cómo te ves de aquí a 5 años?
Las respuestas a preguntas hipotéticas siempre serán manipulables, por lo tanto, no son recomendables, excepto quizás en las fases finales de un proceso de selección.
En resumen, el entrevistador eficaz evita las preguntas ingenuas. Más bien pregunta sobre hechos reales sucedidos en el pasado del postulante, y luego profundiza con preguntas que proveen detalles de tales hechos, por ejemplo, sus pensamientos e ideas sobre lo sucedido.
