Un dólar débil está ejerciendo presión a los exportadores que operan al límite en Paraguay, ya que aprieta márgenes y pone en jaque al sector, según indican. Foto: Archivo
07/05/2026 11:37
¿Exportar ya no cierra con un guaraní más fuerte?
Un dólar débil está ejerciendo presión a los exportadores que operan al límite en Paraguay, ya que aprieta márgenes y pone en jaque al sector, según indican.
Lo que a simple vista puede parecer una buena noticia, un guaraní fuerte, está generando el efecto contrario en uno de los considerados motores de la economía: el sector exportador. Desde hace meses, las empresas están vendiendo al exterior con márgenes cada vez más reducidos, e incluso trabajando a pérdida para no perder mercados.
El problema es concreto, pues mientras los costos internos se mantienen o suben, los ingresos en dólares valen menos al convertirlos a guaraníes. En la práctica, esto golpea directamente la rentabilidad y deja a muchas empresas sin espacio para invertir, crecer o incluso sostener operaciones en el mismo nivel.
Desde la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), advierten que esta situación no es nueva, pero sí cada vez más crítica. Paraguay registra una apreciación de su moneda cercana al 25 % en el último año, una de las más altas a nivel global, lo que encarece artificialmente sus productos frente a competidores internacionales.
El impacto ya se empieza a sentir donde más duele, en mercados que costaron años construir que ahora están en riesgo, y en algunos casos ya se están perdiendo, alegan. Para sostener contratos y relaciones comerciales, muchas empresas optan por absorber pérdidas, una estrategia que difícilmente sea sostenible en el tiempo.
El efecto dominó no tarda en aparecer, ya que los menores márgenes implican menos inversión, menor capacidad de innovar y freno a la diversificación de mercados. En sectores intensivos en exportación, esto puede traducirse en ajuste de costos y presión sobre el empleo.
A corto plazo, el escenario plantea un enfriamiento de la actividad exportadora. A mediano plazo, el riesgo es más estructural, con pérdida de competitividad país, deterioro de la balanza comercial y señales menos atractivas para la inversión.
En este contexto, el sector pide una reacción más activa del Banco Central del Paraguay (BCP) para mitigar el impacto del tipo de cambio. La discusión ya no pasa solo por el comportamiento del dólar, sino por cómo Paraguay responde para no quedar en desventaja frente a otros mercados que sí están tomando medidas.
El gremio advierte que si el tipo de cambio sigue jugando en contra, el costo no será solo para los exportadores, sino para toda la economía.
