Paraguay perfila un crecimiento sostenido, con una macro estable, aunque el riesgo no está en el déficit actual, sino en cómo resolver lo acumulado sin romper la regla fiscal.
Paraguay cerró el primer trimestre de 2026 con un déficit fiscal acumulado de USD 495 millones (0,8% del PIB), manteniéndose en niveles similares a lo observado en los últimos años, mientras que la deuda pública se sitúa alrededor del 34,4% del PIB al mes de febrero, según el análisis de Puente.
Si bien el resultado fiscal se mantiene contenido en el primer semestre, este convive con stock de deudas no canceladas con proveedores del estado de aproximadamente USD 1.300 millones entre farmacéuticas y constructoras, cuya resolución comenzaría a materializarse a partir del segundo trimestre.
En ese sentido, el escenario base fiscal estará definido por la capacidad del MEF de gestionar simultáneamente cuatro variables sin comprometer el límite del 1,5 % del PIB.
Estos factores son la trayectoria de los ingresos, la dinámica del gasto fiscal, el ritmo de cancelación de obligaciones con proveedores del Estado y la ejecución de la inversión pública. La interacción será clave para determinar el margen de maniobra fiscal a lo largo del año.
Por otro lado, la gerenciadora también compartió su reporte semanal de actividad económica, que continúa sólida (IMAEP +3,8 % interanual), con consumo en zona optimista, crédito creciendo a doble dígito y un sector externo que volvió a superávit.
La inflación a su vez se mantiene baja, con 1,9 % interanual, y las expectativas siguen ancladas en el 3,5 %, pese a presiones puntuales en combustibles.
En este contexto de crecimiento sostenido, inflación contenida y riesgos externos aún presentes, el CPM decidió mantener la tasa de política monetaria en 5,50 %, manteniendo además su proyección de crecimiento del PIB en 4,2 % para 2026 y una inflación de 3,5 % al cierre del año.