Martín Ramírez, director ejecutivo internacional y CEO de Dominion en Paraguay, está al frente de un proyecto inédito en la región. Se trata de un data center subterráneo de inteligencia artificial. Los retornos de inversión anual son desde 35 %. Una vez completo el data center (1.000 máquinas) el ebitda estimado es de entre 100 y 200 % sobre la inversión. Ambos retornos se dan dada la demanda de mercado.
Bajo la superficie de una conocida ciudad de Gran Asunción comienza a tomar forma una infraestructura que no se parece a nada de lo que hoy existe en Paraguay ni en buena parte de América Latina. No se trata de un edificio visible, tampoco de alguna torre de vidrio y menos aún de un parque industrial. Es un data center subterráneo diseñado específicamente para inteligencia artificial, el primero de su tipo en toda la región.
El proyecto pertenece a la empresa estadounidense Dominion, que eligió Paraguay como punto de partida para replicar en América Latina un modelo ya probado en Estados Unidos.
FOCO conversó con Martín Ramírez, director ejecutivo internacional y CEO de Dominion en Paraguay, quien contó con emoción que este desembarco se da en primer lugar “por amor a la patria, pero además porque Paraguay tiene exactamente lo que este negocio necesita”.
Y cuando Martín remarca en lo que “exactamente se necesita” se refiere a energía limpia y abundante, a costos operativos competitivos, disponibilidad de terreno, conectividad suficiente y, sobre todo, un aspecto que atrae a muchos inversores, la seguridad jurídica.
Lo que resalta aún más del diseño del data center es que responde a la realidad latinoamericana. En lugar de megaestructuras que requieren años de construcción y cientos de millones de dólares, Dominion se enfocó en el desarrollo de un modelo estandarizado, modular y optimizado para países con gran disponibilidad energética, pero desafíos en distribución y clima. “Megadatacenters no son imposibles, pero requieren inversiones gigantescas y mucho tiempo. Nosotros diseñamos un modelo estándar pensado para la velocidad que requiere este negocio”, explicó el CEO.
Ese modelo se traduce en ocho contenedores que están bajo tierra en un predio de 1.500 metros cuadrados. No están simplemente tapados, ya que según comentó Martín, este se construye en un subsuelo o incluso una loma artificial encima para protegerlos de la humedad y de posibles inundaciones. “En Paraguay tenemos bastante humedad. Bien sabemos que el agua y las máquinas no van de la mano”, graficó.
Dentro de esos contenedores habrá alrededor de mil placas gráficas (GPUs) trabajando en paralelo. La tecnología proviene de NVIDIA y Dell Technologies, en tanto que todo el proceso de optimización de hardware y software fue desarrollado en Estados Unidos antes de aterrizar en Paraguay.
Rompiendo esquemas. Lo peculiar de este data center es que este no almacenará datos, ni ofrecerá servicios de nube como los que ya se conocen. Al estar diseñado como un AI compute hub, es decir un centro de cómputo especializado en tareas de altísima exigencia, se le encomendará la misión de entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, inferencia masiva, simulaciones científicas, rendering 3D, fintech, salud digital, investigación científica y videojuegos.
“Dominion vende las GPUs a clientes, las aloja en Paraguay y luego las alquila a mercados internacionales que necesitan poder de cómputo. De esa operación, Dominion retiene un 30 % para cubrir energía, ingeniería y operación, y el resto es retorno para el propietario de la placa”, explicó el CEO.
Ante la pregunta de quiénes pueden acceder a este servicio, Martín respondió que las máquinas -compuestas por diferentes configuraciones de placas- tienen valores que van desde USD 3.500, USD 7.500, USD 15.000, USD 30.000 y hasta USD 50.000. “Pensamos esto en función de los salarios promedios de cada sector socioeconómico latinoamericano”, alegó.
Hoy, según analizó Martín, la placa de USD 3.500 está generando retornos desde 35 % anual en dólares.
El data center subterráneo albergará infraestructura de alto rendimiento basada en GPUs para servicios de inteligencia artificial.
El punto clave son las mil placas. Con esa capacidad, el data center puede ofrecer servicios a gigantes tecnológicos como Amazon, Google, OpenAI y Anthropic, que demandan volúmenes mínimos de cómputo para contratar servicios. “Con mil placas, la fuerza de cómputo ya permite proveer a esas grandes compañías. Y esas grandes compañías pagan más”, profundizó.
En términos de inversión, el proyecto es escalable. Puede arrancar con un módulo de 125 placas y crecer hasta las mil.
Un data center completo, con las mil placas instaladas, implica una inversión cercana a USD 4 millones y, según sus proyecciones, puede alcanzar retornos en alrededor de seis meses a nivel de infraestructura, mientras que cada placa tiene un retorno estimado de 22 a 24 meses.
La velocidad de ejecución es otro diferencial. Mientras otros proyectos regionales pueden tardar dos o tres años en entrar en operación, este modelo puede estar funcionando en un plazo de seis a nueve meses desde el inicio de la obra.
El impacto en empleo es también otro aspecto significativo ya que durante la construcción se proyectan entre 80 y 140 empleos directos y entre 300 y 500 indirectos en cadena de suministro y logística.
“En operación quedarán entre 20 y 60 puestos altamente calificados”, sostuvo.
Aclaró que entre el 70 % y el 85 % de la mano de obra será paraguaya, pero que para ello Dominion ya está pensando en lanzar una academia de formación orientada a operación de data centers, infraestructura GPU, cloud computing e inteligencia artificial. “No solo vamos a operar esto. Vamos a formar gente para el trabajo que viene”, afirmó.
Las áreas principales en las que se enfocarán son: construcción civil, ingeniería eléctrica, operación técnica del data center, seguridad, mantenimiento y soporte administrativo. En cuanto a aquellas que requieren profesionales altamente especializadas (IA, arquitectura de sistemas o diseño de infraestructura GPU), se contempla una fase inicial con participación mixta internacional y transferencia progresiva, precisó el CEO.
Expansión planeada. La visión no termina en Gran Asunción. Recientemente, se ha hecho otro lanzamiento en Pergamino, Buenos Aires. Hoy día ya existen pedidos para replicar el modelo en el sur y este de Paraguay. Y fuera del país hay conversaciones avanzadas con otras ciudades tanto de Argentina así como de otras de Latam, además de negociaciones en Europa y Medio Oriente.
El proyecto Dominion AI Paraguay Underground se plantea en tres etapas: infraestructura subterránea y seguridad crítica, despliegue de alta densidad GPU con refrigeración avanzada y expansión modular orientada a servicios globales de inteligencia artificial. La inversión proyectada puede escalar desde USD 5 millones hasta USD 250 millones en los primeros años, según la demanda.
Placas gráficas (GPU) de alto rendimiento que se utilizan para procesar inteligencia artificial y que forman la base del sistema del data center de Dominion en Paraguay. Foto: Emilio Bazán.
Así que, si durante décadas Paraguay fue visto como exportador de energía, hoy con este proyecto la idea escala y asciende a la necesidad de usar esa energía para exportar inteligencia artificial. Es decir, transformar kilovatios en poder de cómputo. Convertir una ventaja natural en una nueva categoría de industria digital exportadora.