Emerson Wagner lleva más de dos décadas vinculado al desarrollo de negocios en la región, con especial foco en Paraguay. Foto: Matias Amarilla
27/04/2026 11:01
Paraguay, imán del capital brasileño
Por: Alba Delvalle
Una serie de empresas consultan cada semana cómo instalarse en el país, atraídas por costos, talento y su posición estratégica como puerta de entrada al mercado sudamericano.
El interés de empresas brasileñas por instalarse en Paraguay dejó de ser una premisa para convertirse en un flujo constante de consultas, proyectos en evaluación y, en algunos casos, inversiones en marcha. Lo que décadas atrás era una oportunidad poco explorada, hoy empieza a consolidarse como una estrategia concreta de expansión regional.
En ese proceso, actores como TOTVS, firma tecnológica con presencia en Paraguay, Brasil y Bolivia, están cumpliendo un rol silencioso pero clave: acompañar a empresas en su desembarco, integración operativa y comprensión de los negocios a nivel local.
“Todas las semanas recibimos entre tres y cuatro consultas de empresarios interesados en Paraguay”, expresa Emerson Wagner, quien lleva más de dos décadas vinculado al desarrollo de negocios en la región. Estas indagaciones reflejan una tendencia más amplia, de que decenas o incluso cientos de empresas evalúan al país como destino.
Pero lo interesante no es solo el volumen, sino el tipo de consulta, ya que, según el referente, ya no se trata de un interés exploratorio superficial, sino de empresarios que buscan entender cómo abrir operaciones, qué estructura necesitan y de qué manera pueden escalar desde Paraguay hacia otros mercados.
Es decir, el país empieza a posicionarse como algo más que un destino de inversión puntual, y se configura más bien como una plataforma de expansión. Paraguay aparece como el primer paso en su proceso de internacionalización, debido a la cercanía geográfica, la afinidad cultural y un entorno operativo accesible.
La serie consultas y empresas por Paraguay, evidencian su entrada en la estrategia de expansión de Brasil. Foto: Matias Amarilla
Pero el verdadero diferencial está en lo que ocurre después, comenta Emerson, ya que, desde Paraguay, las industrias pueden proyectarse hacia economías como Argentina, Bolivia o Chile, aprovechando una ubicación estratégica y una estructura de costos más competitiva. Esa combinación convierte al país en una especie de “zona de aterrizaje” para operaciones regionales.
“El empresario llega por los impuestos o la maquila, pero se queda por todo lo demás”, remarca el directivo. Esa “segunda capa” de ventajas es la que termina consolidando la decisión, por las ventajas competitivas del país como la disponibilidad de mano de obra joven que contrasta con un mercado laboral más saturado en Brasil.
A esto se suman costos energéticos competitivos y una infraestructura que, según el ejecutivo, suele sorprender a quienes llegan por primera vez. Asimismo, el contexto regional juega su papel, pues Brasil que concentra cerca de la mitad del PIB de América del Sur, enfrenta desafíos propios como mayor competencia interna, costos más elevados y dificultades para encontrar recursos humanos disponibles en ciertos sectores.
Ese escenario empuja a las empresas a mirar más allá de sus fronteras en busca de eficiencia y crecimiento, y Paraguay aparece entonces como una extensión natural. El interés se concentra principalmente en el sector industrial, donde el país ofrece condiciones particularmente atractivas para proyectos orientados a la producción y exportación como la Ley de Maquila, uno de los principales catalizadores.
Pero Wagner comenta que las empresas evalúan también la logística, el acceso a mercados, la estabilidad macroeconómica y la posibilidad de operar con estructuras más livianas. Punto en el que compartió la intención de una firma que podría generar inversiones de USD 200 millones para la instalación de una planta industrial vinculada a la producción textil.
Emerson Wagner, director de TOTVS Oeste en Brasil, Paraguay y Bolivia. Foto: Matias Amarilla
Aunque el desembarco no es automático, aclara, y que uno de los factores clave que determinan si una inversión se concreta o no es la capacidad de generar conexiones locales. “El empresario brasileño necesita aliados en Paraguay”, explica. Desde el conocimiento del marco regulatorio hasta el acceso al sistema financiero o la articulación con actores del sector público, lo que será determinante para transformar el interés en inversión real.
Ahí es donde aparecen oportunidades como las misiones empresariales, que buscan precisamente acortar esa distancia. La reciente llegada de una delegación de 40 empresarios brasileños al país tuvo ese objetivo: generar vínculos, entender el mercado y avanzar en oportunidades concretas. En ese ecosistema, empresas tecnológicas como TOTVS operan como facilitadores. Más allá de su core de negocio, que es el desarrollo de sistemas de gestión empresarial (ERP), su rol se amplía a la integración operativa de compañías que desembarcan en nuevos mercados.
A través de plataformas como su sistema integrado, las empresas pueden centralizar información contable, financiera, productiva y comercial, independientemente del país en el que operen. Esto no solo mejora la eficiencia, sino que reduce la incertidumbre en procesos de expansión, comentó.
En un entorno en el que la información en tiempo real es clave, contar con visibilidad sobre toda la operación se vuelve un factor crítico, tendencia acelerada en los últimos tres años, y todo indica que no es coyuntural. La combinación de factores internos en Brasil y ventajas estructurales en Paraguay, está generando un punto de inflexión.
Tal es así que, más que una ola puntual de interés, se trata de un cambio en la lógica de expansión empresarial en la región, y Paraguay está dejando de ser una opción periférica para convertirse en una pieza estratégica.
Y aunque el volumen de inversiones concretadas todavía está en proceso de maduración, el dato más relevante ya está sobre la mesa: el país no solo está siendo observado, sino activamente evaluado como base de operaciones, concluye Wagner.
La llegada de empresarios brasileños no es solo interés, es un flujo constante de consultas. Foto: Archivo
