Carolina de Bestard, especialista en clima organizacional.
24/04/2026 13:52
5 microhábitos emocionales que deberías fortalecer en 2026
La especialista en clima organizacional, Carolina de Bestard, revela cómo el liderazgo está cambiando en las organizaciones: del dominio de los KPIs a una nueva era donde la madurez emocional y cinco microhábitos clave se vuelven determinantes para sostener equipos sanos, comprometidos y de alto rendimiento en 2026.
“Durante años, los KPIs han sido el centro de nuestras decisiones: rentabilidad, productividad, eficiencia, cumplimiento. La cultura del número nos llevó a sofisticar los tableros, a afinar los dashboards, a exigir precisión casi quirúrgica para medir el impacto”, reflexionó la especialista en cultura organizacional Carolina de Bestard. Sin embargo, advirtió que, paralelamente, muchas personas empezaron a sentirse emocionalmente desvinculadas de su trabajo.
Entonces, ¿qué nos está diciendo el futuro? Que necesitamos otra brújula. Para Carolina, el verdadero cambio de paradigma está en pasar de la gestión por números al liderazgo emocional.
“El 2026 no será el año de ‘más KPIs’. Será el año donde las organizaciones comenzarán a valorar profundamente la madurez emocional de sus líderes”, señaló. Porque, como concluye, “los resultados sostenibles no vienen de exigir más, sino de sostener mejor.”
1. Validar emociones antes de resolver problemas: En lugar de saltar a soluciones, dar espacio a lo que el otro siente. Un simple “entiendo que esto te frustre” antes de pasar al “vamos a solucionarlo” cambia el tono completo de una conversación.
2. Dejar de “corregir” emociones incómodas: No todo tiene que estar bien. Sostener el malestar de otro sin buscar maquillarlo o quitarle peso es una muestra de madurez emocional. A veces solo necesitamos ser escuchados, no “arreglados”.
3. Practicar la pausa consciente: Antes de responder, antes de tomar decisiones, antes de corregir. Una pausa breve permite responder en vez de reaccionar. Y en liderazgo, esa diferencia marca el clima de un equipo.
4. Observar más allá del rendimiento: ¿Quién se está aislando? ¿Quién está más callado? ¿Quién cambió su energía en las reuniones? Ver antes de que explote es una forma de cuidar sin invadir.
5. Reconocer más allá del logro: Reconocer un esfuerzo, un gesto de compañerismo, una evolución sutil. No todo tiene que ser una gran victoria para ser valorado.
