Por: Adelaida Alcaraz
Con inteligencia artificial y realidad aumentada en tiempo real, la startup paraguaya propone transformar la experiencia de compra de prendas de vestir y accesorios en algo interactivo, dinámico y sin fricciones.
¿Y si probarse una prenda ya no implicara entrar a un vestidor, sino simplemente activar una cámara? Esa es la pregunta que se hizo Aldo Orué, CEO de Aumenta, compañía que acaba de dar un salto clave en su evolución tecnológica con el lanzamiento de Aumenta Cloud.
Durante años, el equipo trabajó con realidad aumentada, realidad virtual y experiencias inmersivas, explorando especialmente el terreno de los probadores virtuales, pero había una limitación clara. Y era que todo dependía de filtros preexistentes dentro de plataformas como redes sociales, lo que restringía el alcance y la precisión. “Siempre estuvimos sujetos a que eso tenía que vivir como un filtro y tenía sus limitaciones, era más experimental que otra cosa”, reconoció Aldo.
Así nació Aumenta Cloud, una plataforma que integra inteligencia artificial en tiempo real y elimina la necesidad de filtros o contenido pregrabado. La lógica cambia completamente ya que no se trata de procesar un video, sino de generarlo en vivo. “Nuestro modelo de negocio es la producción en tiempo real del video con inteligencia artificial”, explicó.
El funcionamiento es simple. Desde un sitio web o e-commerce, el usuario activa la cámara de su dispositivo y, en cuestión de milisegundos, puede verse a sí mismo probándose distintas prendas. La inteligencia artificial interpreta la silueta y, frame a frame, renderiza la ropa sobre el cuerpo con un retraso casi imperceptible.
El resultado es una experiencia inmersiva, personalizada y altamente realista. De tal manera que para las empresas, la plataforma representa una herramienta estratégica. Puede integrarse tanto en tiendas online como en espacios físicos mediante pantallas táctiles con cámara, creando probadores virtuales en locales comerciales.
Además, el sistema funciona completamente en la web. No requiere descargas ni instalaciones, lo que facilita su adopción en cualquier escala. A nivel de negocio, el modelo también rompe esquemas. En lugar de suscripciones rígidas, las empresas pagan por uso -minutos u horas- gestionados a través de una billetera virtual. Esto permite flexibilidad total según campañas, tráfico o necesidades específicas.
La plataforma también incorpora analítica avanzada. Esto quiere decir que permite conocer qué prendas generan más interés, cuánto tiempo interactúan los usuarios con cada producto y en qué momentos se concentra la actividad. Todo, sin comprometer la privacidad.
“No almacenamos ninguna imagen, todo es procesamiento en tiempo real”, aclaró el CEO. Agregó que el objetivo es transformar el e-commerce tradicional, todavía basado en imágenes estáticas, en una experiencia interactiva. “Queremos que deje de ser una experiencia pasiva, que el usuario pueda jugar, verse y decidir con mayor confianza”, concluyó.
