Entre una de las economías más dinámicas en América del Sur, Paraguay lidera el pronóstico de crecimiento del Banco Mundial para este 2026 (4,4 %) y 2027 (4,2 %), en medio de una expansión más lenta en ALC e incertidumbre global. Foto: Archivo
09/04/2026 11:35
Paraguay, la economía que más crecería en la región
Entre una de las economías más dinámicas en América del Sur, Paraguay lidera el pronóstico de crecimiento del Banco Mundial para este 2026 y 2027, en medio de una expansión más lenta en ALC e incertidumbre global.
El último informe sobre del panorama económico de América Latina y el Caribe: “Reconsiderando la Política Industrial” del Banco Mundial (BM), presentado este miércoles por William Maloney, Economista Jefe para América Latina y el Caribe, se expuso que la región ALC crecerá un 2,1% en 2026, por debajo del 2,4 % registrado en 2025, y 2,4 % en 2027.
Esta perspectiva moderada refleja un entorno macroeconómico complejo, con altos costos de endeudamiento, una débil demanda externa y presiones inflacionarias derivadas de la incertidumbre geopolítica que frenan la inversión privada y la creación de empleo.
Pero atendiendo el mapa del pronóstico elaborado por el organismo, Paraguay pasaría a ser la economía más dinámica de Sudamérica este año, en un contexto de bajo crecimiento regional y más lento en toda América Latina y el Caribe, en medio de la incertidumbre global por las tensiones geopolíticas.
Con una expansión estimada de 4,4 % para este año y 4, 3 % para 2027, Paraguay no solo supera a sus pares regionales, sino que además se despega con claridad de un contexto regional marcado por bajo dinamismo. Sus vecinos crecerían de la siguiente manera; Argentina 4,0 %, Colombia 2,6 %, Perú 2,5 %, Chile 2,2 % y Brasil 2,0 %.
El informe sostiene que, con las políticas adecuadas, la región puede reorientarse y aprovechar sus recursos naturales, su potencial energético y el impulso reformista para crear empleos de calidad y fomentar un crecimiento más inclusivo y productivo.
“Para que América Latina y el Caribe aumenten su crecimiento y diversifiquen sus economías, las políticas industriales o de productividad deben invertir en la base: habilidades, apertura e instituciones sólidas, las condiciones que permiten a las empresas apostar, innovar, competir y crecer”, afirmó el economista jefe del BM.
El informe destaca cuatro recomendaciones para construir esta base, cerrar las brechas de habilidades a través de la educación, la formación técnica y el desarrollo gerencial. Además de ampliar el acceso a la financiación y fortalecer los marcos de insolvencia para que las empresas puedan asumir riesgos y crecer.
Asimismo, profundizar la integración comercial para impulsar la competitividad y la adopción de tecnología, así como desarrollar la capacidad institucional para diseñar políticas que permitan identificar fallos del mercado, ajustar el rumbo y mantener los resultados.
