Con USD 47 millones ya exportados y 4.000 empleos generados en 2025, la maquila de servicios comienza a transformar el perfil productivo paraguayo con más valor agregado y trabajo calificado.
La maquila paraguaya inicia una nueva etapa. A la tradicional fortaleza industrial que caracterizó al régimen durante años, ahora se suma con fuerza la prestación de servicios orientados a actividades como IT y desarrollo de software, BPO (call centers y back office), servicios administrativos y consultoría, todas bajo un modelo offshore enfocado a clientes internacionales. Esta ampliación, ya en 2025, perfila un cambio relevante en la manera en que Paraguay genera empleo, atrae inversiones y se posiciona en la economía global.
Roberto Finkelberg, presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo Argentina, destacó que los primeros números acompañan esta transición. Las exportaciones de servicios bajo este régimen ya rondan los USD 47 millones en 2025 y generan alrededor de 4.000 empleos.
Sin embargo, el dato más significativo no es cuantitativo, sino cualitativo: se trata de puestos más calificados, con demanda de idiomas y habilidades tecnológicas, mejor remunerados y desvinculados de la dependencia del mercado interno, con fuerte proyección dentro del ámbito del Mercosur.
A diferencia de la maquila industrial, la de servicios requiere menor inversión inicial, no demanda grandes infraestructuras físicas y permite una implementación rápida y escalable. Esta característica facilita la llegada de inversión extranjera “liviana”, especialmente de empresas tecnológicas y de servicios que pueden instalar operaciones con mayor agilidad.
Algunas firmas globales ya operan en el país, como Alorica y Ápex América, y se espera que el nuevo marco regulatorio acelere la llegada de más actores. En este terreno, Paraguay comienza a competir con destinos consolidados como Colombia, Costa Rica y Uruguay, pero con una ventaja clave: costos significativamente más bajos.
El impacto también se proyecta en el comercio exterior. Actualmente, la maquila representa el 69 % de las exportaciones industriales del país. La incorporación de servicios, que no requieren importaciones físicas relevantes y generan mayor margen directo, podría potenciar aún más el valor agregado de las exportaciones y contribuir a la diversificación económica.
Paraguay suma, además, ventajas estructurales que favorecen este proceso: costos laborales competitivos, un régimen fiscal del 1 % sobre el valor agregado, estabilidad macroeconómica y una zona horaria alineada con Estados Unidos. Todo esto facilita su inserción en cadenas globales de servicios.
No obstante, el propio titular de la Cámara advierte sobre los desafíos. El principal cuello de botella no es fiscal, sino humano. Existe una necesidad de ampliar la base de talento con manejo de idiomas, fortalecer la infraestructura digital y profundizar la formación educativa orientada a estas nuevas demandas.
En ese contexto, la maquila de servicios aparece no solo como una ampliación del régimen existente, sino como el inicio de un modelo económico complementario, basado en el talento, el conocimiento y la exportación de valor agregado.