La ganadería paraguaya está atravesando un proceso de reconfiguración. Así lo confirma el último análisis de la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible, que evidencia cambios estructurales tanto en la cantidad de animales como en el número de productores entre 2020 y 2025.
El dato más reciente marca la tendencia, entre 2024 y 2025, el stock bovino nacional volvió a caer, pasando de 13,1 millones a 12,8 millones de cabezas o -2,2 %, lo que consolida una reducción acumulada del -9 % en cinco años.
Pero el ajuste no es solo en volumen, ya que el número de tenedores de ganado cayó aún más fuerte: de 124.345 en 2024 a 116.224 en 2025, profundizando una baja del -16% en el periodo mencionado.
Este desfasaje, de tener menos productores que animales, es una de las señales más claras del cambio, de que la producción se está concentrando.
El análisis identifica tres dinámicas clave; concentración y escala: menos productores, pero unidades más grandes. Especialización: zonas con menos actores, pero más eficientes. Así como el cambio de uso de suelo: presión agrícola y forestal en algunas regiones
En departamentos como Concepción, San Pedro o el Chaco se observa una caída simultánea de stock y productores, mientras que otros como Ñeembucú o Misiones muestran estabilidad o crecimiento con menos actores, reflejando procesos de tecnificación.
Pero el gremio destaca que lejos de ser un retroceso lineal, el informe plantea que la ganadería está ajustándose a múltiples factores como el clima, costos, acceso a financiamiento, mercados internacionales y adopción tecnológica.
El resultado es una estructura más heterogénea, donde cada territorio evoluciona de forma distinta, por eso, el foco debe ser hacia adelante.
Desde la Mesa advierten que el desafío no es solo recuperar volumen, sino mejorar productividad y sostenibilidad. Entre las recomendaciones, destacan mayor adopción tecnológica, fortalecimiento de productores, decisiones diferenciadas por región y más articulación público-privada.
Es así que, el mensaje de fondo es claro, la ganadería sigue siendo un pilar, pero ya no crece solo por expansión, sino por eficiencia.